Jorge Eduardo Leal, condenado a 30 años de prisión por el homicidio agravado de su hijo Emiliano Leal, de apenas dos años, generó indignación al confesar en el programa Séptimo Día de Caracol Televisión que no siente remordimientos por el crimen cometido el 12 de marzo de 2020 en un hotel del centro de Popayán, Cauca. Allí, asfixió al menor con una almohada tras una fuerte discusión con su expareja, Maivy Joana Rivera, la madre del niño, y huyó del lugar, siendo capturado al día siguiente, el 13 de marzo, cuando las autoridades localizaron el cuerpo del pequeño en el establecimiento hotelero donde se encontraba recluido actualmente en el centro carcelario de Popayán.
El trágico suceso ocurrió en medio de una crisis emocional que Leal atribuyó a presiones y manipulación por parte de Rivera, quien habría utilizado al niño como un objeto para controlarlo. Según su versión, todo inició con una discusión en un vehículo ese mismo 12 de marzo, momento en que Rivera saltó del carro en movimiento, dejando a Leal huir con Emiliano hacia el hotel. Las autoridades esperaron 48 horas para activar el protocolo de desaparición reportado por la madre, lo que derivó en un operativo policial que esclareció el hecho.
Sin remordimientos: las palabras del padre condenado
En su aparición televisiva, Leal describió el acto como un accidente inevitable, afirmando que meses atrás ya se sentía al borde del abismo por la conducta de su expareja. Culpa a Rivera de haberlo empujado emocionalmente hacia esa situación, alegando que el niño le había dicho que debían irse “al infinito y más allá”, en un relato que ha conmocionado a la opinión pública.
“Yo no tengo remordimiento de conciencia. Entonces, ¿de qué se va a arrepentir uno ahí? Si lo que me pasó fue un accidente”
Jorge Eduardo Leal, padre condenado
“Ese accidente ya venía meses atrás. Yo estaba parado en la punta del barranco y ella me empujó”
Jorge Eduardo Leal, padre condenado
“Utilizó el niño como un objeto para manipularme a mí, porque detrás del niño venía yo”
Jorge Eduardo Leal, padre condenado
La voz de la madre: odio y sed de justicia
Maivy Joana Rivera, quien inició una relación con Leal en 2010 que se tornó violenta tras el nacimiento de Emiliano en 2017 y culminó en separación en enero de 2020, rechazó categóricamente las declaraciones de su ex pareja, describiéndola como una obsesión enfermiza que utilizaba al menor como ficha de manipulación. Rivera reveló detalles escalofriantes sobre el temperamento de Leal, como el hecho de que cargaba un bisturí en la parte trasera de su pantalón con amenazas de desfigurarla si no accedía a sus demandas. Hoy, busca que se haga plena justicia y que Leal cumpla íntegramente su condena en prisión.
“Siempre utilizó el niño como una ficha o un juego para él para manipularme a mí… era la obsesión que tenía hacia mí”
Maivy Joana Rivera, madre de la víctima
“Él cargaba un bisturí en la parte de atrás del pantalón. La idea de él era o me decidía irme con él o me rayaba la cara”
Maivy Joana Rivera, madre de la víctima
“Ese tipo lo odio y no soy capaz de perdonarlo”
Maivy Joana Rivera, madre de la víctima
Este caso resalta la gravedad de la violencia intrafamiliar en Colombia y las secuelas de relaciones tóxicas, dejando a la sociedad reflexionando sobre la prevención de tragedias como la muerte de Emiliano Leal, cuyo padre, pese a su condena de tres décadas, persiste en negar responsabilidad moral por un acto que él mismo califica de accidental.












