Un joven abogado fue víctima de un violento asalto en Bogotá, donde delincuentes le robaron su celular que contenía su cédula digital, la cual fue utilizada por la banda criminal conocida como Los Liberados para suplantar su identidad y crear una empresa ficticia de compraventa de vehículos. Esta maniobra permitió estafar a más de 20 personas mediante falsas promesas de inversiones, en un caso que salió a la luz pública el 28 de abril de 2026 tras intervenciones de la Fiscalía General de la Nación.
El robo ocurrió en la capital del país, posiblemente con el uso de escopolamina que dejó al abogado inconsciente, permitiendo a los ladrones llevarse no solo el celular, sino también su computador, reloj, audífonos y billetera con todos sus documentos. La banda, especializada en hurtos violentos de celulares en Bogotá, accedió a los datos personales de la víctima para constituirla como representante legal de la empresa fraudulenta, lo que derivó en depósitos millonarios de las víctimas estafadas que nunca se materializaron.
Capturas y decomisos en la operación policial
En un operativo coordinado por la Fiscalía, cuatro miembros de Los Liberados fueron capturados e imputados de cargos, con medida de prisión preventiva impuesta por un juez. Durante las allanamientos, las autoridades incautaron 380 celulares robados, evidencia del modus operandi de la organización dedicada a obtener datos personales para cometer fraudes masivos.
“Me robaron, me escopolaminaron, me dejaron inconsciente, me robaron diversas cosas, computador, celular, un reloj, audífonos, la billetera con todos mis documentos”
Joven abogado, víctima
La víctima, quien ahora enfrenta denuncias por las acciones de los criminales, lucha por desvincularse de la empresa falsa a través de procesos legales y administrativos. El impacto ha sido devastador: perdió una beca para cursar una maestría en España, complica su búsqueda de empleo y ha sufrido un grave daño reputacional en su profesión, que depende en gran medida del boca a boca.
“Yo tenía un par de planes para irme fuera del país a estudiar una maestría en España. Pues claramente no lo puedo hacer. El tema de conseguir trabajo también ha sido algo complicado y pues a nivel reputacional también mi labor como abogado es voz a voz”
Joven abogado, víctima
Además, el abogado vive con temor por su seguridad, consciente del alcance destructivo de estos delitos. “No saben todo lo que destruyen en la vida de una persona y la forma en la que pueden dañar el nombre, que es lo único que en realidad uno tiene”, lamentó. Este caso resalta la vulnerabilidad ante el robo de datos personales en entornos urbanos como Bogotá y la necesidad de mayor protección para las identidades digitales.












