Belmar Perdomo Flórez fue condenado a 17 años de prisión por los delitos de acceso carnal violento y hurto calificado agravado contra una joven de 25 años en el barrio Alberto Galindo de Neiva, Huila. El hecho ocurrió en la madrugada del 3 de noviembre de 2019, cuando el abusador ingresó al apartamento de la víctima mientras ella dormía, la sometió con violencia física y psicológica amenazándola con un destornillador en el cuello, y le robó un computador portátil valorado en tres millones de pesos. La sentencia fue emitida por la jueza Catalina María Manrique Calderón el 29 de abril de 2026, confirmando su responsabilidad penal como un abusador serial con al menos siete víctimas mujeres entre 18 y 27 años en Caquetá.
La Fiscalía demostró un patrón delictivo el 19 de abril de 2024, evidenciando acechos a mujeres jóvenes en barrios como Abbas Turbay, Las Villas de la Ciudadela y Pablo VI en Florencia, Caquetá. La identificación del condenado se basó en pruebas como el reconocimiento por tatuaje, rostro y vestimenta, además de reconocimiento fotográfico y testimonios. La víctima lo buscó en redes sociales tras el ataque, mientras su madre oyó los gritos y vio la huida en una motocicleta negra. El Instituto de Medicina Legal corroboró las lesiones como consistentes con un evento de violencia sexual bajo intimidación con arma cortopunzante, recomendando apoyo terapéutico para la afectada.
Patrón serial y pruebas irrefutables
La jueza destacó en su fallo la capacidad coactiva de las acciones del sentenciado, quien aprovechó el sueño de la joven para ingresar al inmueble, someter su voluntad y vencer su resistencia. La defensa del condenado intentó negarlo alegando un salón de belleza familiar, pero fue desestimada por inconsistencias en su relato y falta de testigos. Todas las declaraciones de la víctima y su madre, junto al informe forense, sellaron la condena.
“capacidad coactiva de las acciones desplegadas” por el sentenciado resultó “plenamente idónea pues aprovechó para ingresar al inmueble mientras la joven dormía y someter la voluntad de la víctima y vencer su resistencia”
Catalina María Manrique Calderón, jueza
“consistente con un evento de violencia sexual bajo intimidación con arma corto punzante”
Instituto de Medicina Legal
Perdomo Flórez deberá cumplir su pena en una penitenciaría colombiana, sin posibilidad de rebajas, según la sentencia. La comunidad exige una revisión exhaustiva de casos similares en la región para evitar impunidades y garantizar justicia para las víctimas de este tipo de violencia serial.












