En un tenso episodio frente al Ministerio del Interior en el centro de Bogotá, integrantes de la comunidad indígena Emberá posicionaron a niños en la primera línea durante enfrentamientos con la Fuerza Pública el 29 de abril, tras retener por aproximadamente siete horas a más de 1.200 funcionarios públicos. La manifestación, que incluyó el ingreso forzado a sedes gubernamentales, el bloqueo de accesos y el lanzamiento de objetos por parte de los protestantes, escaló hasta requerir la intervención con gases lacrimógenos por parte de la Unidad Nacional de Diálogo y Mantenimiento del Orden (UND MO), autorizada después de que los manifestantes negaran la salida del personal retenido.
La acción responde a denuncias de incumplimientos por parte del Gobierno en acuerdos relacionados con el fortalecimiento de comunidades, el retorno a territorios ancestrales, la reubicación y la provisión de alimentación, temas que forman parte de un pliego de peticiones impulsado durante semanas por los Emberá en torno a la infancia, la adolescencia y la ayuda humanitaria. Videos virales de la exposición de menores en la línea de frente generaron amplio rechazo entre las autoridades, que priorizaron la evacuación sin heridos graves, con acompañamiento de la Procuraduría General de la Nación, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar y gestores de convivencia de la Alcaldía de La Candelaria.
Reacciones presidenciales y ministeriales
El presidente Gustavo Petro condenó de manera enérgica el uso de niños en la protesta, mientras que el ministro del Interior, Armando Benedetti, calificó el incidente como acciones violentas cercanas a un secuestro masivo. Libaniel Queragama, representante de los manifestantes, insistió en las fallas gubernamentales. Gustavo Quintero, secretario de Gobierno de Bogotá, también se pronunció ante la gravedad del suceso, que evidencia divisiones internas entre facciones indígenas Emberá.
«Esto no lo admito. Los niños y las niñas son primero en la sociedad»
Gustavo Petro, presidente de Colombia
«Lo que ha pasado hoy es bastante grave. Unas acciones violentas por parte de una facción de los Emberá en un edificio del Ministerio del Interior retuvo, yo podría hablar hasta de secuestro, de mil doscientas personas que trabajan en el Ministerio del Interior»
Armando Benedetti, ministro del Interior
«el Ministerio del Interior no cumplió acuerdos sobre fortalecimiento de comunidades, retorno, alimentación y reubicación»
Libaniel Queragama, representante de los manifestantes
El Gobierno anunció medidas inmediatas para el restablecimiento de derechos de los menores involucrados, en medio de un contexto de protestas prolongadas que subrayan las tensiones persistentes entre las comunidades indígenas y las autoridades nacionales, destacando la necesidad de diálogo efectivo para resolver demandas humanitarias pendientes.












