En la tarde del 30 de abril, personal especializado del Ejército Nacional, en coordinación con la Policía Nacional que ubicó inicialmente los cilindros, evitó una tragedia mayor al hallar, trasladar y neutralizar de manera controlada más de 600 kilogramos de explosivos a base de nitrato de amonio ocultos en alcantarillas de la vereda La Loma, en el sector de Piendamó, Cauca, a pocos metros de la vía Panamericana. Los seis cilindros fueron asegurados y llevados a una zona segura alejada de la población civil, donde tras análisis técnicos se procedió a su destrucción, previniendo un atentado atribuido a las disidencias del Estado Mayor Central.
De acuerdo con la verificación en el lugar, esta carga explosiva tenía la capacidad de generar graves afectaciones en un radio superior a los 300 metros, representando una amenaza directa tanto para la fuerza pública como para los civiles que transitan por el sector. La intervención requirió varias horas de trabajo debido a la complejidad del terreno y las condiciones en que fueron instalados los artefactos, pero gracias a la pericia y compromiso de los uniformados, se neutralizó esta amenaza y se evitó una posible afectación de gran magnitud.
Refuerzos para fortalecer la seguridad en el Cauca
En respuesta a la escalada de violencia, el Ejército Nacional ha desplegado 2.800 soldados en Jamundí y el norte del Cauca, con planes de enviar ocho pelotones de soldados profesionales antes de la mitad de mayo y ocho vehículos blindados adicionales entre la primera y segunda semana del mismo mes, según anunció el comandante Royer Gómez.
“Antes de mitad del mes de mayo llegan ocho pelotones de soldados profesionales para fortalecer el pie de fuerza. Igualmente, entre la primera y segunda semana del mes de mayo llegarán ocho vehículos blindados adicionales”
Royer Gómez, comandante del Ejército Nacional
Este hallazgo se enmarca en una serie de atentados recientes perpetrados por las disidencias del Estado Mayor Central al mando de alias Iván Mordisco, incluyendo el ataque con una pipeta explosiva contra un bus municipal en Cajibío que dejó 22 civiles muertos, entre ellos campesinos dedicados al cultivo y comercialización agrícola. Tras ese atentado, se suspendieron actividades escolares en la zona, y en Cajibío y Popayán se realizaron oraciones y homenajes a las víctimas. Además, se capturó a alias Mi Pez, explosivista de las disidencias responsable de esa explosión, mientras que miembros de la estructura Jaime Martínez intentaron ofrecer dinero a las familias afectadas en la vereda Alto Grande y el corregimiento La Pedregosa, oferta que fue rechazada. Hasta el momento, no se ha entregado información sobre la procedencia del cargamento explosivo encontrado en Piendamó.












