La Fundación Ideas para la Paz reveló que desde enero de 2022 se han registrado 620 atentados perpetrados por grupos armados ilegales en los departamentos de Cauca y Valle del Cauca, con una escalada alarmante de 34 ataques entre el 24 y el 28 de abril de 2026, directamente ordenados por Néstor Gregorio Vera Fernández, conocido como Iván Mordisco, cabecilla del Estado Mayor Central de las disidencias de las Farc. Estos hechos, reportados también por el Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz, Indepaz, ocurrieron en 22 municipios, 16 de ellos en Cauca y seis en Valle del Cauca, dejando un saldo trágico de 20 personas muertas y 65 heridas, afectando tanto a la Fuerza Pública como a civiles en medio de una ofensiva que incluyó el uso de drones desde 2024.
El Bloque Occidental del EMC, liderado en parte por figuras como Iván Jacob Idrobo Arredondo, alias Marlon, de la estructura Jaime Martínez, cuenta con 2.651 integrantes distribuidos en 11 frentes, ocho de los cuales operan en Cauca y Valle del Cauca, incluyendo los destacados Dagoberto Ramos y Carlos Patiño. Esta ola de violencia eleva el acumulado a 620 ataques —586 hasta marzo de 2026 más los 34 recientes—, marcando el pico más alto en 15 años durante 2025, impulsado por disputas internas en el EMC tras el asesinato de Carmelina Yule en 2024, que fragmentó el grupo, así como por la lucha por el control territorial, las economías ilícitas como el narcotráfico en corredores históricos del Pacífico al centro del país, la protección de enclaves y la movilidad de rentas criminales.
Raíces del conflicto y factores detonantes
Las disidencias de las Farc han mantenido presencia en la región desde 2018, ocupando los vacíos dejados tras el Acuerdo de Paz de 2016, que inicialmente redujo las confrontaciones pero abrió espacio a estas estructuras, el ELN y redes criminales. Los ataques responden a motivaciones operativas para resguardar enclaves, económicas para asegurar ingresos, políticas como mensajes de control territorial y dinámicas internas por el liderazgo dentro del EMC, en un contexto donde el gobierno de Gustavo Petro, que asumió el 7 de agosto de 2022, enfrenta crecientes alertas de autoridades y comunidades.
Retos para el futuro del país
Esta escalada pone en evidencia los desafíos para el próximo presidente de Colombia, quien deberá priorizar la recuperación del control territorial, el combate a las finanzas criminales y un enfoque integral que supere el dilema de «paz o guerra», según análisis de la Fundación Ideas para la Paz. La intensificación de hostilidades subraya la urgencia de acciones coordinadas para proteger a las poblaciones de Cauca y Valle del Cauca, epicentros de una violencia que amenaza la estabilidad regional.












