En una operación conjunta liderada por el Ejército Nacional, específicamente la Décima Segunda Brigada y el Batallón Especial Energético y Vial N.° 19, tropas capturaron a dos presuntos integrantes del Grupo Armado Organizado Residual Estructura Raúl Reyes en el corregimiento La Esmeralda, del municipio de Puerto Rico, en el departamento de Caquetá. Durante la ofensiva militar, también se rescató a un menor que era víctima de reclutamiento forzado por este grupo, debilitando así las estructuras ilegales y protegiendo la infancia de estas violaciones a los derechos humanos. El menor fue entregado de inmediato a las autoridades competentes para iniciar su restablecimiento de derechos.
Los dos individuos sometidos contaban con más de dos años de permanencia en el GAO-r Estructura Raúl Reyes, perteneciente al Bloque Jorge Suárez Briceño, y habían recibido entrenamiento en el manejo de armas largas, morteros, defensa personal y drones. Participaron en enfrentamientos armados en zonas de Caquetá y Putumayo, como El Cuarto y San José del Fragua, durante febrero de 2026, lo que evidencia la presión constante que enfrentaban estos grupos en la región.
Cifras que reflejan la persistencia del reclutamiento infantil
Según datos de la Defensoría del Pueblo, en los primeros tres meses de 2026 se registraron 19 casos de reclutamiento infantil en Colombia, con una dispersión notable en departamentos como Norte de Santander con seis casos, Antioquia con cuatro y Caquetá con tres. De estos, el 42,1 por ciento se atribuyen al Estado Mayor de los Bloques y Frentes, mientras que el 31,4 por ciento corresponden al ELN, subrayando la magnitud de esta violación sistemática de derechos humanos por parte de grupos armados ilegales.
«guerra que ‘no era de ellos'»
Los dos individuos sometidos, integrantes del GAO-r
Los motivos expuestos por los capturados para su sometimiento incluyen el cansancio acumulado, las desigualdades internas, la presión constante de las operaciones militares y la ausencia de garantías dentro del grupo, lo que abre para ellos una ruta de legalidad. Esta acción no solo desarticula capacidades operativas del GAO-r, sino que también pone de manifiesto el compromiso de las Fuerzas Armadas en la lucha contra el reclutamiento forzado de menores, un flagelo que persiste pese a los esfuerzos institucionales por erradicarlo en regiones como Caquetá.












