En la madrugada del sábado 2 de mayo, una avalancha de lodo y rocas arrasó con la vía de acceso principal al municipio de Galán, en Santander, dejando incomunicadas a 180 personas y afectando gravemente a más de 40 familias campesinas en la vereda San Isidro y zonas aledañas. La tragedia, provocada por las fuertes lluvias que azotan el departamento, fue confirmada la mañana del domingo 3 de mayo por la alcaldesa Sofía Medina, junto a autoridades locales, organismos de socorro y líderes comunitarios, quienes realizaron un recorrido para constatar los daños.
La movilización masiva de material destruyó por completo el camino principal, aislando a las comunidades rurales que dependen de la agricultura como principal fuente de sustento. Entre las pérdidas se destacan cultivos de plátano, maíz, café y cítricos, lo que compromete no solo la economía regional sino también la seguridad alimentaria de las familias afectadas. Galán ha declarado alerta máxima ante la situación, mientras los campesinos se ven obligados a cruzar quebradas para trasladar sus cosechas, exponiendo su seguridad a riesgos adicionales.
Desafíos para la recuperación
Las autoridades locales trabajan contrarreloj para restablecer la conectividad, aunque la noticia sigue en desarrollo y las labores de socorro continúan en la zona. La alcaldesa Medina ha liderado las evaluaciones iniciales, destacando la urgencia de intervenciones para mitigar el impacto en una región donde la agricultura es el pilar económico. Este evento subraya la vulnerabilidad de las vías terciarias ante el cambio climático y las intensas precipitaciones, exigiendo respuestas coordinadas de los organismos de socorro y el gobierno departamental.
La incomunicación persiste, agravando las dificultades para el abastecimiento y el traslado de productos, lo que podría extenderse si las lluvias no cesan. Líderes comunitarios llaman a la solidaridad regional para apoyar a las familias damnificadas, en un contexto donde la recuperación de cultivos y la reconstrucción de la vía serán clave para restaurar la normalidad en Galán.












