Salud mental en edad productiva cuesta 3,3% del PIB colombiano en 2024

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Los problemas de salud mental en la población en edad productiva de Colombia generaron un costo equivalente al 3,3% del PIB, es decir, unos 13.800 millones de dólares en 2024, según reveló Adriana Solano Luque, presidenta ejecutiva del Consejo Colombiano de Seguridad (CCS). Este impacto se vio agravado por el triplicarse de los episodios depresivos en personas menores de 30 años en comparación con 2015, con más de 83.000 casos atendidos en el grupo de 15 a 64 años solo el año pasado, de los cuales el 70% correspondieron a mujeres.

Los intentos de suicidio en esta población alcanzaron los 30.818 registros en 2024, una cifra 18 veces superior a los 1.704 reportados en 2014, con una tasa de 86,98 por cada 100.000 habitantes. Bogotá lideró con 4.980 casos, seguida de cerca por Antioquia con 4.957 y Valle del Cauca con 2.565. Entre los jóvenes de 15 a 19 años, el 16,7% de las consultas fueron por depresión y el 30,9% de los intentos de suicidio. Además, las atenciones por problemas relacionados con el empleo sumaron 6.569 en 2024, un aumento del 38,2% frente a 2023 y triple respecto a 2014, donde las mujeres representaron el 62,6% de estos casos y el 63,9% de los intentos suicidas.

Factores laborales como detonantes

Adriana Solano Luque atribuyó este incremento a factores laborales como el desempleo, la informalidad, la precarización, horarios extensos, acoso y elevada carga física o mental. En los adultos de 30 a 44 años, que concentraron el 43,2% de las atenciones por problemas laborales, la tasa de intentos de suicidio en el rango de 40 a 44 años llegó a 26,22 por 100.000. Solo el 49,2% de quienes necesitan tratamiento lo reciben, lo que evidencia una brecha en la cobertura que se ha sostenido en la última década.

“Este hallazgo es relevante, considerando que este grupo representa la etapa de entrada a la vida laboral o educación superior y, en este sentido, la fuerza laboral que ingresará al mercado de trabajo en el corto y mediano plazo (dos a cinco años) podría estar llegando con una importante carga de morbilidad mental”

Adriana Solano Luque, presidenta ejecutiva del Consejo Colombiano de Seguridad (CCS)

Costos económicos y pérdidas humanas

Las pérdidas de productividad por salud mental superaron los 4.464 millones de dólares en la última década, mientras que los daños por muertes autoinfligidas alcanzaron los 96.283 millones de dólares en el mismo período. Las intoxicaciones suicidas registraron más de 48.000 casos entre 2015 y 2024, un 55% más, con 24.230 muertes, un 29,3% superior, donde el 80,3% de las víctimas fueron hombres, mayoritariamente entre 20 y 24 años. Estos datos, basados en registros de atenciones en salud y el Centro de Información de Seguridad sobre Productos Químicos, coinciden con el Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo, celebrado el 28 de abril.

“En comparación con 2015, los registros de atención en salud por trastornos depresivos en población menor a 30 años se triplicaron en la última década”

Adriana Solano Luque, presidenta ejecutiva del Consejo Colombiano de Seguridad (CCS)

Los lugares de trabajo pueden actuar como entornos protectores o de riesgo, dependiendo de la gestión de factores psicosociales y una cultura del cuidado centrado en la persona, que valore la conciliación de roles. Este panorama subraya la urgencia de intervenciones para mitigar el aumento sostenido de trastornos mentales y su impacto en la fuerza laboral futura de Colombia.

“Factores como el desempleo o las amenazas de este, condiciones laborales inadecuadas como la informalidad, la precarización, los horarios extensos, las relaciones laborales, el acoso y la elevada carga física o mental para realizar una labor, entre otros, estarían detonando trastornos potencialmente psíquicos o psicosociales en la población en edad productiva”

Adriana Solano Luque, presidenta ejecutiva del Consejo Colombiano de Seguridad (CCS)

“Los lugares de trabajo pueden ser entornos protectores o de riesgo para la salud mental. Todo depende de cómo se gestionen los factores psicosociales y de qué tan madura y consolidada esté la cultura del cuidado centrado en la persona, en donde todo ser humano debe ser comprendido, valorado y se propenda por la conciliación de sus diversos roles”

Adriana Solano Luque, presidenta ejecutiva del Consejo Colombiano de Seguridad (CCS)

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