En la tarde del sábado 2 de mayo de 2026, la subteniente Jennifer Alexandra Marciales Londoño, comandante de la estación de Policía de Providencia, fue hallada sin vida en su residencia ubicada dentro del complejo policial de esa isla. La familia rechazó de inmediato la hipótesis inicial de autolesión avanzada por las autoridades y exigió que se investigue el caso como un posible homicidio, denunciando un historial de acoso laboral sufrido por la oficial.
La hermana de la subteniente, Leidy Marciales, ha sido una de las voces más contundentes en rechazar la versión de suicidio, argumentando que Jennifer había reportado previamente episodios de hostigamiento e insultos por parte de un superior a través de canales institucionales. Además, la oficial, originaria de Barranquilla, acababa de regresar de su tierra natal donde estaba feliz por convertirse en tía, y había solicitado a allegados que hablaran con un patrullero en caso de que algo le ocurriera. Compañeros la describen como una oficial altamente comprometida con su labor.
Familiares entregan pruebas y exigen transparencia
La Fiscalía General de la Nación asumió la investigación, con actos urgentes realizados por especialistas en criminalística para esclarecer las circunstancias del deceso. La familia, que ya contrató abogados, se prepara para entregar pruebas a las autoridades, mientras se evalúa la hipótesis de feminicidio ante el contexto de violencia de género y las denuncias previas de acoso. La comunicación inicial la realizó un capellán policial, quien mencionó la posibilidad de suicidio, lo que generó controversia inmediata.
“Mi hermana no se suicidó, estaba siendo acosada. Ellos mismos me la mataron. Dios, hazle justicia a mi hermana; ella acaba de volver de Barranquilla, de donde es originaria, y estaba muy feliz porque iba a ser tía. ¿Cómo haría eso en la misma estación y no van a escuchar? Sus mandos sabían de la situación”
Leidy Marciales, hermana de la subteniente
Por su parte, la Policía Nacional inició una investigación interna en coordinación con las autoridades competentes para garantizar la transparencia en el proceso. Mientras tanto, la institución expresó su solidaridad con los familiares, amigos y compañeros de la subteniente en este doloroso momento.
“Expresamos nuestras más sinceras condolencias y un mensaje de solidaridad a sus familiares, amigos y compañeros de labor en este difícil momento”
Policía Nacional
El caso ha conmocionado a la comunidad policial y a los habitantes de Providencia, resaltando preocupaciones sobre el ambiente laboral dentro de la institución y la necesidad de mecanismos efectivos contra el acoso, en espera de los resultados definitivos de la pesquisa.












