Un conductor de plataforma en Bogotá se convirtió en víctima de un audaz hurto perpetrado por un hombre que se hizo pasar por sacerdote, quien le robó cerca de dos millones de pesos en efectivo y mediante aplicaciones móviles durante un trayecto que duró aproximadamente cinco horas y que incluyó seis paradas en distintos puntos de la ciudad. El delincuente generó confianza en la víctima contándole historias sobre donaciones y ayuda social, mientras manipulaba el tinto que consumía el conductor, provocándole una fuerte desorientación que facilitó el robo de sus pertenencias y el acceso a su teléfono para contactar a su esposa y transferir el dinero.
Tras el engaño, el falso sacerdote abandonó al conductor en un establecimiento comercial del centro de Bogotá, donde este logró recomponerse y relatar el hecho a las autoridades. La víctima confirmó posteriormente los movimientos financieros realizados por el sospechoso a través de las aplicaciones, lo que permitió su localización gracias a las trazas digitales dejadas en las transacciones.
Nuevo método de engaño dirigido a conductores de plataformas
Este incidente evidencia un nuevo modus operandi empleado por delincuentes contra los conductores de aplicaciones de transporte en la capital, aprovechando la confianza generada por la falsa identidad religiosa y la manipulación de bebidas para incapacitar a las víctimas durante viajes prolongados. Las autoridades destacan los riesgos crecientes que enfrentan estos trabajadores en Bogotá, donde este tipo de atracos combina engaño psicológico con acciones químicas para maximizar el botín económico.
El caso subraya la necesidad de mayor vigilancia y precaución por parte de los conductores, quienes deben evitar consumir alimentos o bebidas ofrecidas por pasajeros desconocidos y reportar inmediatamente cualquier comportamiento sospechoso durante sus servicios, en un contexto donde los hurtos a través de plataformas digitales se han incrementado notablemente en la ciudad.












