Independiente Santa Fe enfrenta serios inconvenientes para utilizar el Estadio El Campín en el partido de vuelta de los cuartos de final de la Liga BetPlay ante América de Cali, programado para el próximo miércoles 12 de mayo en Bogotá. La razón radica en las adecuaciones necesarias para el concierto del cantante vallenato Silvestre Dangond, previsto para el viernes 15 de mayo en el mismo escenario, lo que podría restringir la disponibilidad del estadio o afectar específicamente la tribuna sur debido a la instalación de tarima y logística asociada. Sencia, el administrador del icónico coliseo capitalino, no ha emitido pronunciamiento oficial al respecto, al igual que el club cardenal ni los organizadores del evento musical.
Este conflicto surge en medio de la definición de los playoffs de la Liga BetPlay, donde Santa Fe y el recién ascendido Internacional de Bogotá lograron clasificar en las últimas casillas el pasado 3 de mayo, mientras Junior de Barranquilla aseguró la segunda posición general. El sorteo realizado por Dimayor estableció los horarios de los cuartos de final, pero ya se vislumbran complicaciones logísticas en varios frentes, con ocho equipos disputando los puestos en la fase eliminatoria.
Otras sedes en apuros por conciertos
La situación de Santa Fe no es aislada, pues Internacional de Bogotá tampoco ha definido sede para su partido de ida ante Atlético Nacional, previsto para el 9 de mayo, con opciones como el Estadio Techo o el mismo El Campín en el aire. Un caso similar se presentó en Barranquilla, donde el Estadio Romelio Martínez quedó en mal estado tras el concierto de J Balvin del 1 de mayo, aunque aun así albergó el encuentro de Junior contra Pasto tres días después. Estos episodios ponen de manifiesto cómo los conciertos interfieren cada vez más con el calendario del fútbol profesional colombiano, generando tensiones en la programación de los estadios multifuncionales.
Hasta el momento, ni Santa Fe ni las entidades involucradas han ofrecido declaraciones textuales sobre posibles soluciones, como cambios de fecha o escenarios alternos, dejando en suspenso la logística de esta clave de cuartos de final que promete alta tensión deportiva en Bogotá.











