En una emotiva primera entrevista concedida al programa Expediente Final de Caracol Televisión, a punto de cumplirse cuatro meses de la trágica muerte del cantante de música regional colombiana Yeison Jiménez en un accidente aéreo el 10 de enero de 2026 en una zona rural de Paipa, Boyacá, su viuda Sonia Restrepo y su hermana Lina Jiménez revelaron las últimas conversaciones que sostuvo el artista antes de partir en gira musical. Yeison, nacido en Manzanares, Caldas, y conocido por éxitos como El aventurero, Tengo Ganas, Hasta La Madre y Vete, dejó presagios inquietantes en charlas mantenidas en Málaga, Santander, y en su finca, donde expresó preocupaciones sobre su familia y un inminente final.
Las declaraciones de Sonia y Lina pintan un retrato de un hombre amoroso pero atormentado por pensamientos oscuros, mientras desmienten rumores sobre la aeronave involucrada en el siniestro. Yeison amaba profundamente su avión, que le permitía más tiempo en casa con su familia, y era extremadamente puntual con su mantenimiento: aunque vencía a los 300 días, él lo iniciaba a los 250. Sonia enfatizó que, aunque mucha gente lo tildaba de viejo, solo lo era en el caparazón, pues todo lo interno era nuevo con horas de vida útil precisas para despegar.
Presagios y últimas promesas
En esas conversaciones finales, Yeison compartió con su hermana Lina inquietudes profundas, como su deseo de visitar a su abuelo en Manzanares antes de que algo ocurriera, admitiendo que uno podía morir primero. También le pidió estar pendiente de los niños en esos días y confesó que lo perseguía el espíritu de la muerte, convencido de que moriría joven.
“Lina, toca que estos días esté muy pendiente de los niños”
Yeison Jiménez, cantante (a Lina Jiménez)
“Yo quiero ver al abuelo antes de que de pronto pase algo y siento que lo tengo que ver […] aunque se puede morir uno primero”
Yeison Jiménez, cantante (a Lina Jiménez)
“Yo me voy a morir muy joven, a mí me persigue el espíritu de la muerte”
Yeison Jiménez, cantante (a Lina Jiménez)
Sonia, quien aún guarda el anillo de compromiso que Yeison le prometió para su boda ese mismo año, recordó con cariño cómo, al comprar el avión, él le dijo hasta el último momento que lo amaba porque le había dado vida al permitirle regresar pronto a casa. Lina corroboró su meticulosidad con el mantenimiento de la nave.
“Mucha gente dice que es un avión viejo, pero viejo solo tenía el caparazón. Todo se le mete nuevo, todo tiene unas horas de vida útil y de servicio. Para despegar tiene que estar nuevo”
Sonia Restrepo, viuda
“Era muy puntual. Inclusive, si se le vencía a los 300 días, él a los 250 días ya lo estaba mandando a mantenimiento”
Lina Jiménez, hermana
Duelo profundo y legado vivo
Aún después de tres meses, el duelo persiste con intensidad en la familia, impactando no solo su círculo cercano sino también la música nacional. Sonia confesó su negación inicial, sus recriminaciones a Dios y cómo aún huele su olor, extraña sus llamadas y abrazos. Planeaba casarse con él ese año y ahora se niega a aceptar la muerte de su esposo y los muchachos de esa forma. A pesar del dolor, anuncia la continuación de proyectos como el negocio de Gorras de la Cumbre, ligado al caballo criollo, la música y el género popular colombiano, honrando así el legado de Yeison desde La Veintitrés Manizales.
“Cuando compró el avión, me dijo, hasta el último momento, que amaba a su avión porque le había dado vida. Tenía más tiempo para ir a la casa”
Sonia Restrepo, viuda
“Me había prometido que este año nos íbamos a casar. Me quedé con mi anillo”
Sonia Restrepo, viuda
“Aún después de tres meses, me niego a aceptar que mi esposo y los muchachos murieron de esa manera. Al principio peleé mucho con Dios, le recriminé. Yo lo siento y lo veo en mis hijos, en cada gesto de cariño de la gente. Hay veces que huelo su olor, extraño sus llamadas, abrazarlo, dormir con él”
Sonia Restrepo, viuda










