En un escalofriante video difundido el 6 de mayo de 2026, integrantes de la estructura criminal Los Pepes amenazaron al Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) con un «derramamiento de sangre» si se concreta el traslado de Digno José Palomino Rodríguez, cabecilla de la banda, desde la cárcel Picaleña en Ibagué hacia Girón en Santander. Esa misma noche, presuntos miembros del grupo atacaron con disparos las fachadas de las cárceles La Modelo en Barranquilla y La Tramacúa en Valledupar, en un claro mensaje de intimidación grabado por hombres encapuchados y armados en una zona rural de la región Caribe.
El traslado de Palomino, quien se encuentra hospitalizado en condiciones delicadas tras un intento de asesinato el año pasado en la cárcel La Dorada de Caldas, responde a amenazas previas de la banda rival Los Costeños. Los Pepes, liderados militarmente por alias comandante Mateo del autodenominado “Ejército Urbano de la Costa”, buscan impedir el movimiento argumentando un deseo de “paz”, aunque recurren a la violencia para respaldar sus demandas. Autoridades confirmaron que no se registraron personas heridas en los ataques, pero la escalada ha puesto en alerta máxima al Inpec por temores de un “plan pistola” contra sus instalaciones.
Capturas y refuerzos de seguridad
En respuesta rápida, las autoridades capturaron a tres presuntos integrantes de Los Pepes en Soledad, Atlántico: alias Risitas, Medio Loco y El Cucayo, incautando tres armas de fuego industriales. Estas acciones forman parte de un refuerzo de seguridad en cárceles de la región, mientras se investiga la coordinación de los ataques y su vínculo con las recientes detenciones. La disputa entre Los Pepes y Los Costeños por el control del microtráfico, la extorsión y otras rentas ilegales en el Caribe ha intensificado las tensiones, con Palomino designado previamente como mediador en supuestos diálogos con el Gobierno Nacional.
“Nos veremos en la obligación de alzar las armas contra ustedes y habrá un derramamiento de sangre como nunca antes se ha visto”
alias comandante Mateo, jefe militar del “Ejército Urbano de la Costa – Los Pepes”
El Inpec mantiene un estado de alerta ante la posibilidad de nuevos incidentes, mientras las investigaciones avanzan para desmantelar las redes que orquestan estas amenazas. Este episodio subraya la fragilidad de la seguridad penitenciaria en Colombia y la persistente influencia de las bandas criminales en la región Caribe.











