El Distrito de Barrancabermeja, en cabeza de su secretario de Ambiente Leonardo Granados y con el respaldo del Ministerio de Ambiente, impulsará la eutanasia química contra al menos 80 hipopótamos invasivos en la cuenca del Magdalena, que abarca cuatro departamentos, incluyendo zonas como la ciénaga de La Sira, el corregimiento El Centro, la vereda Cuatro Bocas y la ciénaga del Opón. Este procedimiento, similar al aplicado diariamente en Colombia a perros y gatos callejeros enfermos con moquillo, comenzará tras una primera mesa técnica el próximo 6 de mayo y un trámite administrativo de tres meses, mediante la localización de los animales con cámaras trampa, sedación con dardos, aplicación de un químico eutanásico en dosis proporcional y posterior inhumación.
La medida responde a la alarmante expansión poblacional de estos hipopótamos, introducidos hace tres décadas por Pablo Escobar y cuya población ha crecido hasta incluir alrededor de 650 hembras en edad reproductiva, generando unos 150 nacimientos anuales. Cada ejemplar consume 200 kilogramos de vegetación al día y defeca 100 kilogramos de materia fecal, lo que provoca eutroficación en humedales y desplaza especies nativas como chigüiros, babillas y nutrias. Intentos previos de traslado a Filipinas, México, África e India desde 2023 han fracasado, mientras la especie crepuscular complica su rastreo, por lo que se contratarán biólogos y veterinarios expertos para el operativo, radicado ante el Fondo Vida.
El impacto ecológico y la urgencia de la intervención
La proliferación de los hipopótamos amenaza con extenderse hasta Barranquilla si no se actúa, según advierte Granados, quien resalta que los líderes locales de las zonas afectadas han manifestado unánimemente: no quieren enfrentar ese problema. El procedimiento se presenta como uno con menos dolor para la especie, equiparándolo a prácticas rutinarias con fauna doméstica feral.
“Se hace casi todos los días en Colombia con la fauna doméstica, sobre todo los perritos ferales, gaticos ferales que están enfermos, con moquillo”.
Leonardo Granados, secretario de Ambiente del Distrito de Barrancabermeja
En medio de estas acciones, persiste una oferta de un magnate indio para recibir entre 80 y 120 hipopótamos en un santuario durante cinco años, aunque el foco inmediato está en la caza controlada para mitigar el daño ambiental inminente.
“Si no van a llegar a Barranquilla”.
Leonardo Granados, secretario de Ambiente del Distrito de Barrancabermeja
“Todos han dicho: ‘No queremos tener ese problema’”.
Leonardo Granados, secretario de Ambiente del Distrito de Barrancabermeja
“Es un procedimiento con menos dolor a la especie”.
Leonardo Granados, secretario de Ambiente del Distrito de Barrancabermeja
Esta iniciativa marca un paso decisivo en la gestión de una de las legiones invasoras más notorias de Colombia, equilibrando conservación ecológica con métodos humanitarios probados.











