Germán Vargas Lleras, exvicepresidente de Colombia y dirigente de Cambio Radical, falleció a los 64 años en la noche del viernes 8 de mayo en Bogotá, víctima de complicaciones de salud derivadas de un cáncer que lo aquejaba desde hacía varios meses. El deceso ocurrió en el Centro de Tratamiento e Investigación sobre Cáncer Luis Carlos Sarmiento Angulo, tras un prolongado período de quimioterapias realizadas tanto en Colombia como en Houston, Estados Unidos, que marcaron un sostenido deterioro en su condición física y redujeron drásticamente sus apariciones públicas.
Durante los últimos meses, Vargas Lleras había disminuido notablemente su presencia en la arena política, evitando debates, giras y campañas legislativas de su partido Cambio Radical, lo que generó expectativas entre sus seguidores sobre un posible regreso. Su última manifestación pública data del 4 de marzo, cuando un video difundido por Cambio Radical lo mostró en su despacho, repasando su extensa trayectoria política, escenas de violencia en Colombia y su mano izquierda mutilada, sin tres dedos perdidos en un atentado con un libro bomba en 2002.
Legado político y mensajes de alerta
Figura clave en la política colombiana, Vargas Lleras dejó un legado marcado por su paso como vicepresidente y su liderazgo en Cambio Radical, siempre enfocado en la recuperación del rumbo nacional. En sus intervenciones, solía enfatizar la necesidad de decisiones firmes frente a los desafíos del país, recordando cómo Colombia se había levantado en múltiples ocasiones gracias al esfuerzo colectivo.
“He visto este país levantarse muchas veces con esfuerzo, con decisiones difíciles, con gente que creyó en el rumbo. Por eso preocupa ver cómo hoy se perdió el rumbo”
Germán Vargas Lleras, exvicepresidente
“Este no es momento de improvisar. Es momento de corregir”
Germán Vargas Lleras, exvicepresidente
“Elijamos bien, recuperemos el rumbo”
Germán Vargas Lleras, exvicepresidente
El fallecimiento de Vargas Lleras cierra un capítulo en la historia política de Colombia, donde su voz siempre fue un llamado a la corrección de curso en tiempos de incertidumbre, dejando un vacío en el espectro de la centro-derecha y recordando a todos la fragilidad de la salud en medio de la lucha por ideales nacionales.











