La Embajada de Estados Unidos en Bogotá publicó este viernes 8 de mayo en la red social X un recordatorio de la designación del Clan del Golfo como Organización Terrorista Extranjera, coincidiendo con el anuncio del Gobierno colombiano de suspender las órdenes de captura y extradición contra 29 de sus cabecillas, incluyendo a Jobanis de Jesús Ávila Villadiego, alias ‘Chiquito Malo’, el máximo jefe de la estructura criminal. Esta medida, formalizada para facilitar el proceso de paz a través del Espacio de Conversación Sociojurídico (Ecsj), permite el ingreso de los combatientes a Zonas de Ubicación Temporal (ZUT) en Tierralta, Córdoba, y Nuevo Belén de Bajirá, Chocó, a partir del 25 de junio de 2026.
La designación como Organización Terrorista Extranjera y Terrorista Global Especialmente Designado (Sdgt) fue firmada el 4 de diciembre de 2025 por Marco Rubio, secretario de Estado de Estados Unidos, y publicada en el Federal Register el 17 de diciembre del mismo año. Esta etiqueta implica el congelamiento de activos y la imposición de cargos penales en territorio estadounidense por apoyo material al grupo, que cuenta con cerca de 7.000 combatientes y por cuya captura de ‘Chiquito Malo’ se ofrece una recompensa superior a un millón de dólares, además de reclamar su extradición por narcotráfico. Inicialmente, más de 400 combatientes serán trasladados a las ZUT, en un esquema similar a las zonas de distensión de procesos pasados como las de La Habana con las Farc durante el gobierno de Juan Manuel Santos o las de El Caguán en la era de Andrés Pastrana.
Tensión en el proceso de paz con mediadores internacionales
El contexto de esta suspensión surge del acuerdo alcanzado en diciembre de 2024 para crear las ZUT, con mediación de Catar, España, Noruega y Suiza, en medio de tensiones previas como las registradas en febrero de 2026 por el pacto entre el presidente Gustavo Petro y Donald Trump en Doha. El Gobierno, a través de su negociador jefe Álvaro Jiménez, justificó la decisión como un paso para avanzar en el desarme masivo sin otorgar estatus político al Clan del Golfo, que comparte la lista de grupos designados por Estados Unidos junto al ELN, las Farc-Ep y la Segunda Marquetalia, además del Tren de Aragua.
“Las Organizaciones Terroristas Extranjeras trafican toneladas de cocaína, destruyen recursos naturales con la minería ilegal, y se lucran sembrando el terror en las comunidades colombianas mediante la extorsión, el reclutamiento forzado de niños, el tráfico de personas y el asesinato de líderes sociales, periodistas, y de la fuerza pública”
Embajada de EE.UU. en Bogotá, en su publicación en X
“la decisión busca facilitar el proceso de paz y el ingreso a las zonas de ubicación temporal a partir del 25 de junio”
Álvaro Jiménez, negociador jefe del Gobierno, a Reuters
Esta confluencia de acciones entre Washington y Bogotá resalta las contradicciones en el camino hacia la paz total, donde la suspensión de garantías judiciales busca un confinamiento controlado de los cabecillas, pero choca con las implicaciones internacionales de la designación terrorista que persiste, manteniendo vigentes las sanciones y la presión por desmantelar una de las estructuras criminales más poderosas de Colombia.











