El presidente de Colombia, Gustavo Petro, publicó en su cuenta oficial de X (@petrogustavo) un análisis que vincula la escalada de violencia en el valle del río Cauca, en Antioquia, desde Buriticá hasta Caucasia, al control ejercido por las mafias del oro sobre diversos grupos armados. Esta denuncia surge en el contexto del reciente asesinato del periodista Mateo Pérez, al que Petro acusa a ciertos sectores de intentar explotar con fines electorales en favor de quienes promueven normas que perpetúan esa violencia.
Petro describió esta situación como la peor violencia que azota al país actualmente en Antioquia, atribuyéndola directamente a la influencia de la minería ilegal y las mafias auríferas que dominan a las bandas armadas en la región. Remarcó que la historia de esta problemática se remonta a la época colonial, cuando la mina de Buriticá configuró la Antioquia esclavista con mano de obra africana, aunque bajo el monopolio estatal del oro no se registraba la misma intensidad de violencia que hoy.
Reformas neoliberales y auge de la violencia
El mandatario criticó duramente las reformas de 1992, impulsadas con la llegada del neoliberalismo al poder, que liberaron el mercado del oro y eliminaron el monopolio de compra del Banco de la República, calificándola como una ley desastrosa. Este cambio, según Petro, facilitó la entrada del narcotráfico y los paramilitares en el negocio aurífero, especialmente tras la ley minera de Andrés Pastrana que entregó títulos a multinacionales, y se agravó con el aumento de los precios internacionales del oro en 2008. En el valle del Cauca, los paramilitares de las Convivir tomaron control, mientras que las FARC y otros grupos lavaban dólares provenientes de la cocaína a través del oro.
«la minería en Antioquia y las mafias del oro son las que están controlando a los grupos armados»
Gustavo Petro, presidente de Colombia
Petro recordó que la capital de Antioquia se ubica al sur del cerro de Buriticá, en Santa Fe de Antioquia, y destacó la histórica oposición esclavista antioqueña y caucana a cualquier control estatal sobre la minería. En su gestión, nacionalizó la política minera en la región para favorecer la titulación racional a mineros tradicionales, pero su proyecto de reforma al código minero, que incluye restablecer el monopolio estatal de compra de oro, no ha sido discutido en el Congreso debido a la influencia de estas mafias.
«En 1992, con la llegada del neoliberalismo al poder, se liberó el mercado del oro, y se quitó el monopolio de compra del oro al Banco de la República. Desastrosa ley»
Gustavo Petro, presidente de Colombia
Denuncia al uso político del asesinato de Mateo Pérez
En su publicación, el presidente alertó sobre el intento de ciertos actores políticos de capitalizar brutalmente el asesinato del joven periodista Mateo Pérez para obtener dividendos electorales, beneficiando a quienes han promulgado las normas que permiten esta violencia. Esta postura de Petro busca reavivar el debate sobre una regulación estricta de la minería que priorice el control estatal y frene el ciclo de criminalidad en una de las zonas más conflictivas del país.
«Ahora buscan, brutalmente, usar el asesinato del joven periodista Mateo, sacar dividendo electoral en favor de quienes han hecho las normas que permiten esa violencia»
Gustavo Petro, presidente de Colombia
La intervención del presidente en redes sociales pone sobre la mesa la necesidad urgente de reformas estructurales en el sector minero, en medio de un contexto donde la ausencia de monopolio estatal ha permitido que mafias, narcotraficantes y grupos armados conviertan el oro en motor de la violencia en Antioquia.











