El río Bijagual se desbordó en el municipio de Apartadó, en la región del Urabá antioqueño, durante el fin de semana del Día de la Madre, debido a intensas lluvias que provocaron inundaciones en al menos 600 viviendas y afectaron a más de 1.000 personas. Autoridades locales y regionales, junto con el Cuerpo de Bomberos, la Alcaldía de Apartadó y la Gobernación de Antioquia, declararon calamidad pública e instalaron un puesto de mando unificado para coordinar las labores de evacuación y rescate, en medio de un escenario donde el agua alcanzó hasta cuatro metros de altura en algunos sectores, según reportes de Noticias Caracol.
La emergencia, que aún se desarrolla, ha generado considerables daños en los cultivos de la zona, región que depende económicamente de la agricultura, amenazando no solo la seguridad de las familias sino también su sustento diario. Imágenes circulantes en redes sociales, como las compartidas por el usuario @waltersalasq en X y agencias como Colprensa, muestran a residentes rescatando objetos con el agua a la altura de las rodillas o incluso nadando dentro de sus hogares, evidenciando la magnitud de la crecida.
Desafíos en las evacuaciones y respuesta institucional
Las operaciones de rescate enfrentan dificultades adicionales por la resistencia de algunos habitantes, quienes se niegan a abandonar sus propiedades ante la falta de lugares alternativos seguros. Las entidades involucradas continúan trabajando en la atención a los damnificados, priorizando la protección de vidas y la evaluación de pérdidas materiales en esta zona vulnerable a eventos climáticos extremos.
Este desbordamiento subraya la fragilidad de las comunidades urabaenses frente a las lluvias torrenciales, recordando la necesidad de medidas preventivas a largo plazo para mitigar futuros impactos en una de las principales locomotoras agrícolas del país.











