La Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia ratificó este lunes 11 de mayo la condena contra los exmagistrados del Tribunal de Villavicencio, Fausto Rubén Díaz Rodríguez, Joel Darío Trejos Londoño y Alcibiades Vargas Bautista, por los delitos de prevaricato por acción y cohecho propio. Los jueces fueron hallados culpables de pactar sobornos a cambio de dinero, licor, fiestas y servicios sexuales, emitiendo fallos contrarios a la ley con total desprecio por el orden jurídico.
Fausto Rubén Díaz Rodríguez recibió una pena de 128 meses y un día de prisión, mientras que Joel Darío Trejos Londoño y Alcibiades Vargas Bautista fueron sentenciados a 120 meses y un día cada uno. Los sobornos pactados ascendieron a 2.000 millones de pesos por un fallo, y 100 millones adicionales por otro, en un caso que involucró irregularidades graves como la venta de decisiones judiciales en el Tribunal de Villavicencio.
Detalles del escándalo judicial
El caso destaca por un fallo de tutela que benefició a Hernán Darío Giraldo Gaviria sin el análisis adecuado del principio de subsidiariedad, donde los exmagistrados aceptaron dádivas variadas. La Sala de Casación Penal compulsó copias para investigar posibles actuaciones en el soborno y llamó la atención sobre los requisitos estrictos para acceder a prisión domiciliaria, subrayando la gravedad de las conductas que socavaron la confianza en la justicia.
“con total desprecio por el orden jurídico”
Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia, en la sentencia
Esta ratificación de condenas reafirma el compromiso de las altas cortes con la lucha contra la corrupción judicial, enviando un mensaje claro sobre las consecuencias de traicionar la investidura para beneficio personal en regiones como Villavicencio, donde estos exmagistrados integraban el tribunal y generaron un impacto profundo en la administración de justicia.












