En una decisión emitida en las últimas horas y conocida este 12 de mayo de 2026, el juez federal William P. Dimitrouelas, con sede en Fort Lauderdale, Florida, negó la solicitud de libertad condicional por motivos humanitarios presentada por Miguel Rodríguez Orejuela, el exjefe del Cartel de Cali de 82 años que cumple 22 años de detención en la cárcel federal de Big Spring, Estados Unidos. El magistrado desestimó los informes médicos y psicológicos aportados por la defensa, al considerar que el reo representa un peligro para la sociedad y no cumple con los requisitos necesarios para su liberación.
La petición de la defensa incluyó una tomografía computarizada, resonancia magnética, certificados médicos y cartas de soporte de familiares en Colombia que se ofrecieron a recibirlo para una deportación inmediata. Sin embargo, el juez determinó que, pese al deterioro físico y mental progresivo de Rodríguez Orejuela, quien es el único capo vivo del Cartel de Cali detenido desde hace dos décadas, no se justificaba su excarcelación. El extraditado sufre delirios paranoicos que lo han llevado a episodios como despertar a sus compañeros de celda en la madrugada para pedir un taxi a Bogotá, y no posee las funciones necesarias para manejar sus actividades diarias ni autoadministrarse medicamentos.
Informes médicos destacan grave deterioro
Los documentos presentados por la defensa pintan un cuadro alarmante sobre la salud del narcotraficante. Según los informes médicos y psicológicos, “su cuerpo está fallando, su mente se fue”, y una infección en su mandíbula se agravó porque su estado mental le impidió tomar las medicinas como estaban prescritas, de acuerdo con el área de odontología del reclusorio. La familia en Colombia está dispuesta a brindarle un entorno de cuidado, pero el juez priorizó el riesgo público sobre estas consideraciones humanitarias.
“no posee las funciones necesarias para manejar sus actividades diarias”
Petición de la defensa
“su cuerpo está fallando, su mente se fue”
Informes médicos y psicológicos de la defensa
Esta negativa mantiene a Rodríguez Orejuela tras las rejas, recordando el legado de uno de los líderes más notorios del narcotráfico colombiano en los años noventa, cuyo cartel rivalizó con el de Medellín en su apogeo de poder y violencia. La decisión judicial subraya la rigurosidad del sistema penitenciario estadounidense frente a casos de alto perfil, incluso ante evidencias de fragilidad extrema.












