El influencer mexicano Juan Carlos “Carnoso” Serralde generó revuelo en el centro histórico de Cartagena durante su visita reciente, al ofrecer 333 mil pesos a transeúntes que lograran noquearlo en desafíos de boxeo callejero de un minuto en las plazas de la Aduana y de Los Coches. Con 333 mil seguidores en redes sociales, el contenido creador planteó el reto a locales sin experiencia formal en boxeo, grabando tres enfrentamientos que se viralizaron en TikTok, pero ninguno de los retadores consiguió derribarlo, destacando su superioridad técnica.
Los combates, sin supervisión ni protección alguna en un contexto de boxeo callejero no regulado en Colombia, atrajeron a espectadores que animaban con gritos como “Dale, Cartagena” y “Dale, dale”. Serralde, con su provocativa propuesta, desafió primero a un transeúnte que optó por no participar con un “Sigan, sigan su deporte favorito”, seguido de un segundo retador de 69 kilos que se declaró “Estoy dispuesto” pero terminó reconociendo “No, buena, buena, buena pelea… México ganó”, y finalmente a Siul Pachi, de 88 kilos, quien arengó “Síganle dando. Pura Cartagena” sin lograr el noqueo.
La oferta que encendió las redes
Las grabaciones de estos duelos callejeros generaron reacciones inmediatas en las plataformas digitales de Serralde, donde seguidores debatieron sobre la veracidad del pago prometido y sugirieron extender el tiempo de los rounds o aumentar las recompensas para futuros desafíos. El mexicano, conocido por su estilo audaz, demostró control en cada asalto de un minuto, dejando claro que su experiencia superaba la de los locales improvisados.
«Si me logran noquear, un peso por cada seguidor que tengo, 333 mil seguidores, 333 mil pesos».
Juan Carlos “Carnoso” Serralde, influencer mexicano
«¿Cómo estás, carnal?, Tendrías un minuto para darme chingadazos. Si me logras tumbar, te daría un peso por cada seguidor que tengo. Tengo 333 mil seguidores».
Juan Carlos “Carnoso” Serralde, durante uno de los desafíos
Este episodio resalta los riesgos del contenido viral en entornos públicos sin medidas de seguridad, mientras las plazas del centro histórico de Cartagena se convirtieron en escenario improvisado de un espectáculo que, aunque no resultó en pagos millonarios, impulsó la popularidad de “Carnoso” Serralde entre audiencias colombianas y mexicanas.












