El euro abrió este lunes 13 de mayo en Colombia a 4.422,05 pesos colombianos, lo que representa un incremento del 1,75 por ciento frente al cierre anterior de 4.345,8 pesos, según datos de Dow Jones. Esta cotización refleja una tendencia positiva en los últimos días para la divisa europea, con un avance semanal del 2,53 por ciento, aunque en el interanual acumula una caída del 4,44 por ciento, en un mercado marcado por una volatilidad del 16,81 por ciento, superior a la referencia del 16,56 por ciento.
En paralelo, el Grupo Cibest de Bancolombia proyecta que el dólar promedio para 2026 se ubicará en 3.878 pesos, impulsado por la debilidad global del dólar estadounidense, el aumento de las remesas y el atractivo del carry trade ante tasas locales al alza. Para 2025, se espera una apreciación del peso colombiano del 14 por ciento frente al dólar, en un contexto donde la tasa de la Reserva Federal se mantiene en un rango de 3,50 a 3,75 por ciento y la del Banco de la República en 9,25 por ciento. Estos pronósticos surgen del informe de mercado cambiario de Bancolombia, citado por Valora Analitik, y responden a factores como la caída del 9 por ciento en el índice DXY y la volatilidad política en Estados Unidos.
Factores detrás de la dinámica cambiaria y riesgos a futuro
La fortaleza reciente del euro se ha mantenido en un día consecutivo de ganancias, mientras el peso colombiano permanece controlado por las intervenciones del Banco de la República. Sin embargo, persisten riesgos como la incertidumbre fiscal en el país, un posible recorte en la calificación soberana de Colombia y el proceso electoral en curso, que podrían alterar estas trayectorias. En el ecosistema monetario local, las monedas en circulación incluyen denominaciones de 50, 100, 200, 500 y 1.000 pesos, siendo las de 500 y 1.000 bimetálicas; la de 1.000 pesos, emitida entre 1996 y 2002, perdió popularidad debido a problemas de falsificación, y los diseños destacan especies emblemáticas como el oso de anteojos, la guacamaya bandera, la rana de cristal y la tortuga caguama.
Estos movimientos en el mercado cambiario subrayan la interconexión entre políticas monetarias globales y locales, con el peso mostrando resiliencia pese a los desafíos externos e internos que podrían definir su evolución en los próximos años.












