El boxeador Yeiner Andrés Gómez Sandoval, conocido en los rings como “La Pantera” y de 28 años de edad, fue hallado desmembrado en la vereda Cabica de Soledad, en el departamento del Atlántico, días después de su última pelea disputada el sábado 9 de mayo en el gimnasio Cuadrilátero Élite de Barranquilla. El macabro hallazgo fue reportado el martes 12 de mayo, y según reveló su padre, Luis Gómez, el cuerpo no presentaba huellas dactilares ni dentadura, por lo que las autoridades esperan los resultados de pruebas de ADN para confirmar la identidad al cien por cien. La familia desconoce los motivos del crimen, que ha conmocionado al deporte colombiano.
Gómez Sandoval, quien deja una hija de dos años, había celebrado el Día de la Madre con su mamá poco antes de su muerte. Su entrenador y familiares descartan cualquier conflicto reciente que pudiera explicar el asesinato, y resaltan que el púgil soñaba con convertirse en campeón mundial para mejorar la vida de su pequeña. Integrante de la liga de boxeo del Ejército Nacional como soldado profesional, había perdido su primera pelea profesional ante Leider Galvis en un evento de la WBA Future Champions Colombia, pero se perfilaba como una promesa en ascenso.
El dolor de un padre que clama justicia
Luis Gómez, padre del deportista asesinado, no oculta su incredulidad y dolor ante la tragedia. “Mi hijo soñaba con ser campeón mundial”, expresó con la voz quebrada, recordando cómo Yeiner era “un monstruo para pelear” y ya estaba pulido, faltándole solo unas cuantas peleas para viajar a Puerto Rico en busca de mayores oportunidades. En una conversación emotiva, el boxeador le había dicho a su padre: “Papi, voy a ser un campeón”, a lo que Luis respondió que lo quería con toda su alma.
“No tiene huellas, no tiene dentadura… estamos esperando pruebas de ADN”
Luis Gómez, padre de Yeiner Andrés Gómez Sandoval
El padre detalló los espeluznantes detalles del hallazgo y lanzó un grito desesperado: “Lo único que pido es justicia. Nunca pensé que algo así le fuera a pasar a mi pelado”. La familia insiste en que no hay respuestas claras sobre el porqué de este brutal crimen, que ha dejado en luto al mundo del boxeo colombiano y subraya la urgencia de esclarecer los hechos para honrar la memoria de “La Pantera”, un joven que luchaba no solo en el ring, sino por un futuro mejor para los suyos.












