El abogado penalista y aspirante a la Presidencia Abelardo de la Espriella emitió disculpas públicas dirigidas a la periodista Laura Rodríguez tras comentarios polémicos realizados durante una transmisión en vivo del programa digital Piso 8 FM, conducido por Jota Flórez y Jhovanoty. El incidente ocurrió cuando De la Espriella mostró desde su celular una foto personal en la que aparecía tomando aguardiente con la palabra “Nariño” visible, insistiendo en que Rodríguez observara detalles específicos de su físico, lo que generó incomodidad en la periodista. Las disculpas fueron publicadas el 13 de mayo de 2026 en la cuenta de X del aspirante presidencial, desatando reacciones divididas entre redes sociales, políticos y colegas del periodismo.
Durante la conversación, De la Espriella comentó frases como “Estoy mal de culo, pero miren esta foto” y “Con esa foto me gané unos votos bien bacanos del electorado femenino”, lo que Rodríguez describió como una experiencia en la que se sintió “vulnerada, acosada y asqueada”. La situación reavivó debates sobre los límites del humor en los medios digitales y el trato hacia las mujeres por parte de figuras públicas, especialmente en formatos informales como Piso 8 FM, donde los hombres presentes en la mesa no intervinieron para detener los comentarios.
Reacciones divididas entre defensas y críticas
La representante a la Cámara Lina María Garrido salió en defensa de De la Espriella, argumentando que se trató de un malentendido y que las disculpas demostraron su grandeza, humildad y respeto hacia las mujeres. Garrido acusó a las campañas de Paloma y Cepeda de orquestar una estrategia de desprestigio que, según ella, salió mal para los rivales políticos. Por su parte, la periodista María Jimena Duzán criticó duramente al aspirante, señalando que sus disculpas no reconocían el verdadero problema de irrespeto público, al forzar a Rodríguez a exaltar detalles personales como el tamaño de su miembro, y cuestionó la pasividad de los hombres en la mesa que permitieron el ultraje.
“Un caballero tiene la obligación moral de ofrecer disculpas”
Abelardo de la Espriella, aspirante presidencial
“Como humano y caballero, no tiene inconveniente en ofrecer disculpas por el malentendido (ojalá vean la entrevista completa para apreciar el contexto). Lo cierto es que la estrategia conjunta de desprestigio ejecutada por las campañas de Paloma y Cepeda fue el mejor escenario para que “el Tigre” pudiera, una vez más, ratificar grandeza, humildad y respeto hacia las mujeres. Otra más que les sale mal. ¿Ahora qué se van a inventar?”
Lina María Garrido, representante a la Cámara
“Pidió perdón, pero queda claro que no sabe por qué fue que tuvo que hacerlo. Para él este episodio fue un derroche de humor inofensivo que Laura no entendió por qué carece del sentido del humor. No, candidato. El problema no es que Laura no hubiera entendido sus chistes. El tema es que usted la irrespetó públicamente y la forzó a que exaltara el tamaño de su miembro”
María Jimena Duzán, periodista
Este episodio no solo polarizó opiniones en redes sociales, sino que amplió el debate sobre el comportamiento de figuras públicas en entornos digitales, donde el contexto completo de la entrevista se convierte en un punto de contención entre defensores y críticos. Mientras algunos ven en las disculpas un gesto de caballerosidad, otros insisten en que revelan una falta de comprensión profunda sobre el irrespeto implícito, dejando abierta la discusión sobre los estándares éticos en la comunicación política colombiana.












