El perfil de los mercenarios extranjeros que combaten en Ucrania está experimentando una transformación significativa, con un aumento notable de combatientes latinoamericanos, principalmente colombianos y nicaragüenses, que están reemplazando a los voluntarios europeos y georgianos. Así lo afirmó Rodión Miróshnik, enviado especial de la Cancillería rusa, en declaraciones a la agencia Sputnik Mundo, quien atribuyó este cambio al altísimo riesgo de muerte o heridas graves que enfrentan los extranjeros en el frente ucraniano.
Según datos del Ministerio de Defensa ruso citados por Sputnik, desde el inicio de la operación militar especial casi veinte mil extranjeros han combatido en Ucrania. Sin embargo, la enorme mortalidad entre estas tropas ha llevado a Kiev a disolver hasta cuatro cuerpos extranjeros y redistribuir a sus efectivos en otras unidades, según aseguró Miróshnik. Este fenómeno ha reducido drásticamente el interés de europeos y georgianos, quienes, en palabras del enviado ruso, «ya se han cansado de luchar y se dispersan en todas direcciones».
El nuevo perfil del mercenario latinoamericano
El foco del reclutamiento se ha desplazado hacia América Latina, donde operan empresas occidentales de contratación, en su mayoría estadounidenses, británicas o europeas. Miróshnik detalló que estas compañías ofrecen la posibilidad de luchar del lado de Ucrania a personas que, en muchos casos, formaban parte de carteles de la droga o tienen antecedentes penales, sin que cuenten con una experiencia militar reconocida. «En primer lugar, se trata de América Latina. Hay muchos colombianos y nicaragüenses. También hay brasileños y argentinos», declaró el funcionario ruso.
«En esos países operan muchas empresas occidentales de reclutamiento —a menudo estadounidenses, británicas o europeas— que ofrecen la posibilidad de luchar del lado de Ucrania a quienes, por ejemplo, formaban parte de carteles de la droga».
Rodrón Miróshnik, enviado especial de la Cancillería rusa a Sputnik Mundo
Miróshnik subrayó que las altas bajas entre los mercenarios extranjeros han reducido el atractivo para los europeos: «Muchos mercenarios pierden la vida y sufren heridas graves. Esto, por supuesto, reduce el atractivo para los extranjeros». En ese contexto, la fuerza extranjera termina integrada por reclutas motivados principalmente por ingresos económicos, con escasa preparación militar y pocos lazos con Ucrania. El gobierno ucraniano, según la fuente rusa, intentaría ocultar información sobre reclutados de otras nacionalidades. Las declaraciones de Miróshnik se enmarcan en la narrativa oficial de Moscú, que señala un cambio en la composición de los combatientes internacionales debido a las pérdidas sufridas en el conflicto.












