La Fiscalía Penal Militar y Policial capturó a un subintendente del Ejército Nacional que recibió 500 millones de pesos para facilitar la fuga de alias Negro Dago, un peligroso criminal solicitado en extradición por Perú. El uniformado habría recibido y verificado instrucciones relacionadas con la entrega del dinero para luego abandonar su puesto de vigilancia, momento que fue aprovechado para ejecutar el escape. La captura se produjo el 19 de mayo de 2026, tres días después de que se emitiera la orden, en las celdas de la Seccional de Investigación Criminal de Medellín, ciudad donde ocurrieron los hechos.
El fugado, identificado como Dago Alberto Martínez Méndez, alias Negro Dago, es requerido por las autoridades peruanas por el asesinato de la enfermera Ericka Elizabeth Hernández Olivares, ocurrido en 2023, y cuenta con circular roja de Interpol. Por su parte, el subintendente, cuyo nombre no ha sido revelado, deberá enfrentar los delitos de favorecimiento de fuga dolosa agravada, cohecho propio agravado, abandono del puesto y desobediencia, según informó la Fiscalía.
Declaraciones oficiales y contexto del caso
En un comunicado, la Fiscalía Penal Militar y Policial señaló que “los elementos recopilados indican que el procesado habría recibido y verificado instrucciones relacionadas con la entrega del dinero para posteriormente abandonar su puesto de vigilancia, circunstancia que fue aprovechada para ejecutar la fuga”. Voceros de la entidad agregaron que “la investigación y la sanción de estas conductas son fundamentales para preservar la integridad y el correcto funcionamiento de la fuerza pública”.
“Los elementos recopilados indican que el procesado habría recibido y verificado instrucciones relacionadas con la entrega del dinero para posteriormente abandonar su puesto de vigilancia, circunstancia que fue aprovechada para ejecutar la fuga”
Comunicado oficial de la Fiscalía Penal Militar y Policial
La Fiscalía Penal Militar y Policial reafirmó su compromiso de capturar y enviar a los países a criminales buscados por Interpol, en un caso que ha generado indignación por la complicidad de un miembro de la institución. El hecho se suma a otro episodio de indisciplina registrado en el Batallón José Hilario López de Popayán, Cauca, donde un soldado abandonó su puesto el 15 de mayo de 2026 llevándose material de guerra e intendencia. Ese uniformado fue capturado, aceptó cargos y se le impuso detención intramural; los elementos sustraídos fueron recuperados gracias a la rápida reacción de integrantes de su misma unidad. Ambos casos fueron conocidos por el Juzgado 1717 de Control de Garantías, que en el caso del soldado realizó audiencias concentradas con imputación formulada por la Fiscalía 2436 de Conocimiento.
La justicia militar avanza así en la depuración de sus filas, con dos procesos que evidencian la gravedad de las faltas cometidas por uniformados que, lejos de cumplir con su deber, optaron por el lucro ilegal o el abandono de sus responsabilidades. La audiencia del subintendente, aún sin fecha, será clave para determinar su responsabilidad en la fuga de uno de los criminales más buscados por las autoridades peruanas.












