El presidente de Colombia, Gustavo Petro, afirmó que la fragmentación del movimiento indígena y popular en Bolivia abre la puerta para que sectores históricamente privilegiados regresen al poder, en una reacción a los resultados de la primera vuelta electoral en el país vecino. A través de un mensaje en su cuenta de X, el mandatario colombiano respondió a una publicación de la senadora colombiana María Fernanda Cabal, quien celebró los resultados como el fin del socialismo en Bolivia. “La división del movimiento indígena y popular permite que los hidalgos, dueños de indígenas, vuelvan al poder”, escribió Petro, utilizando el término “hidalgos” para referirse a las élites tradicionales.
Con el 92,6 % de las actas computadas por el Tribunal Supremo Electoral (TSE), el candidato del Partido Demócrata Cristiano (PDC), Rodrigo Paz Pereira, obtuvo el 32,2 % de los votos, mientras que Jorge “Tuto” Quiroga, de la alianza Libre, alcanzó el 26,9 %. Estos resultados confirman un balotaje para el 19 de octubre, la primera vez que una elección presidencial en Bolivia se definirá en segunda vuelta desde la reforma constitucional de 2009. La coyuntura refleja una fuerte polarización política y un alejamiento del Movimiento al Socialismo (MAS), que gobernó bajo Evo Morales y Luis Arce, en medio de problemas económicos como la elevada inflación.
Un llamado a la unidad frente al avance opositor
En su mensaje, Petro insistió en que la unidad del pueblo es fundamental y vinculó el resultado electoral con el control de recursos estratégicos como el litio. “Ahora que entregarán el litio, debe el movimiento popular unirse con dignidad por encima de los egos”, advirtió el presidente colombiano, en alusión a la posible privatización de este recurso clave para la transición energética global. Por su parte, María Fernanda Cabal celebró el avance de la oposición asegurando que “el criminal socialismo es historia en Bolivia” y que “la derecha se impone”.
Rodrigo Paz Pereira, quien lideró la votación, afirmó que “Bolivia necesita estabilidad, gobernabilidad y generar un cambio en la economía que no sea una economía para el Estado, sino una economía para la gente”. Su contendiente, Jorge “Tuto” Quiroga, prometió que “Bolivia va a ser ejemplo para el mundo, por la forma en que vamos a cambiar pacífica y democráticamente después de 20 años de abusos”. Ambos candidatos han coincidido en priorizar que Evo Morales comparezca ante la justicia, en un escenario donde el MAS queda por fuera de la disputa por el poder.
“La división del movimiento indígena y popular permite que los hidalgos, dueños de indígenas, vuelvan al poder”
Gustavo Petro, presidente de Colombia
El análisis de Petro resalta la preocupación por la fragmentación de los movimientos populares en Bolivia, un fenómeno que, según él, facilita el regreso de sectores que históricamente han concentrado el poder en el país. Con la segunda vuelta programada para el 19 de octubre, la atención se centra en cómo los votantes bolivianos definirán un nuevo rumbo político y económico, en un contexto marcado por la crisis económica y la lucha por los recursos naturales como el litio.












