La fórmula vicepresidencial del Pacto Histórico, Aida Quilcué, pidió al Gobierno nacional el envío urgente de una comisión de alto nivel para mediar en el conflicto territorial entre los pueblos indígenas Misak y Nasa que estalló en la madrugada de este miércoles en el municipio de Silvia, oriente del Cauca, y que dejó como saldo una persona fallecida y varios heridos. La líder indígena, que se puso a disposición como facilitadora, solicitó la intervención de los ministerios del Interior y de Agricultura, la Agencia Nacional de Tierras, la Iglesia, la Defensoría del Pueblo y la Procuraduría para contener la escalada de violencia que se registró en el páramo de La Ensillada, un territorio ancestral disputado desde hace años entre los Misak y el resguardo Nasa de Pitayó.
El enfrentamiento armado se desencadenó cuando comuneros y autoridades del pueblo Misak ingresaron al área en disputa con el objetivo de retomar el control territorial. De acuerdo con el reporte, se presentaron choques directos y uso de armas de fuego. En los hechos resultó muerto Luis Enrique Tunubalá, autoridad del pueblo Misak, mientras que otros comuneros resultaron heridos, aunque hasta el momento no hay un balance oficial sobre el número de afectados. El Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC), que respalda a la comunidad Nasa, denunció ataques indiscriminados y, sobre todo, la obstrucción del paso de la misión médica que intentaba atender a las personas lesionadas.
Llamado urgente a la mediación
En un comunicado difundido a los medios, Aida Quilcué, quien ya había intervenido como mediadora en anteriores episodios de esta misma disputa, insistió en que la respuesta del Estado no debe limitarse al control del orden público, sino que debe atender las causas profundas del conflicto. «Pido también de manera urgente al Gobierno colombiano para que desde ya hagan presencia en el Cauca una comisión de alto nivel: ministro del Interior, ministra de Agricultura, Agencia Nacional de Tierras y todos quienes contribuyan a salir de esta situación difícil», declaró la fórmula vicepresidencial de Iván Cepeda.
«Pido también de manera urgente para que las autoridades de las dos partes acudan al diálogo. Busquemos todos los mecanismos de diálogo para buscar las soluciones a este conflicto»
Aida Quilcué, fórmula vicepresidencial del Pacto Histórico
Quilcué agregó que ha puesto a disposición su gestión para convocar a la Iglesia, la Defensoría del Pueblo, la Procuraduría y todos los organismos humanitarios que puedan ayudar en la mediación. «Sigo a disposición, como lo he manifestado en muchas ocasiones, en contribuir en esos diálogos y facilitar para que busquemos todas las salidas necesarias y que no sean nuestras comunidades o nuestros comuneros los que puedan sufrir una situación mucho más lamentable», afirmó.
CRIC rechaza violencia y denuncia obstrucción médica
Por su parte, el Consejo Regional Indígena del Cauca emitió un pronunciamiento en el que rechazó categóricamente cualquier acción de violencia contra la población civil y denunció la grave vulneración a los principios humanitarios. El CRIC señaló que la obstrucción al paso de la misión médica para atender a los heridos constituye un hecho particularmente grave, y alertó sobre la escalada de confrontaciones que profundiza la crisis humanitaria en los territorios.
«Rechazamos categóricamente cualquier acción de violencia que afecte a la población civil y denunciamos la grave vulneración a los principios humanitarios, especialmente la obstrucción al paso de la misión médica para la atención de personas heridas»
Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC)
El CRIC también alertó sobre el uso de armas de fuego y la escalada de confrontaciones que, a su juicio, «profundizan la crisis humanitaria en nuestros territorios». La situación, según el organismo, se produce en un contexto de disputa territorial histórica entre los dos pueblos indígenas que comparten la zona y que no ha encontrado solución a través de los mecanismos ordinarios.
Quilcué, quien ya ha ejercido como mediadora en conflictos anteriores, advirtió que la falta de una mediación efectiva podría agravar la confrontación entre comunidades hermanas que comparten el territorio. El episodio deja en evidencia la urgencia de que el Gobierno nacional active una mesa de diálogo que aborde la raíz del problema territorial, antes de que los enfrentamientos se repitan con consecuencias aún más lamentables.












