El ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, lanzó una alerta que sacude al sector energético colombiano: el fenómeno de El Niño ya está golpeando el sistema eléctrico del país, con un incremento sostenido de la demanda y una drástica reducción de los aportes hídricos a los embalses. En sus declaraciones más recientes, Palma calificó este evento como “el más duro de los últimos treinta años”, vinculándolo directamente al cambio climático y advirtiendo que sus efectos ya se empiezan a sentir en los precios de la energía en bolsa, que se acercan peligrosamente al umbral de escasez.
La tensión en el mercado eléctrico mayorista se refleja en las cifras que monitorea el operador XM. Mientras que en febrero la diferencia entre el precio en bolsa y la referencia de escasez era de 436 pesos, para marzo se redujo a 226,6 pesos, en abril a 89,6 pesos y al corte del 17 de mayo apenas alcanzaba los 74,8 pesos. En paralelo, el precio promedio de la energía en bolsa ha escalado de manera vertiginosa: de 145,2 pesos por kilovatio hora en febrero pasó a 398,5 pesos en marzo, 673,6 pesos en abril y 786,6 pesos en lo que va de mayo. La referencia de escasez, que oscila entre 800 y 1.000 pesos por kilovatio hora, podría ser superada si la sequía se profundiza, según advirtió el presidente de Termotasajero, quienes estiman que el precio del kilovatio podría rozar los 1.000 pesos.
Un sistema bajo presión térmica y estructural
El fenómeno de El Niño reduce la disponibilidad hídrica y obliga al parque térmico a suplir la generación hidroeléctrica, lo que eleva automáticamente el precio en bolsa. El exministro de Minas y Energía, Amylkar Acosta, explicó que esta entrada masiva de generación térmica es la causa directa del encarecimiento, y que la activación estructural del cargo por confiabilidad —un mecanismo que garantiza la disponibilidad de generación adicional cuando los precios superan el umbral— depende de múltiples factores como el nivel de los embalses, la disponibilidad de gas y el porcentaje de generación térmica en el sistema. Analistas de Corficolombiana coinciden en que se avecina un escenario de menor hidrología y mayor estrés operativo, mientras que el operador XM reporta un deterioro progresivo de las condiciones de precios.
“El fenómeno del Niño es un impacto del cambio climático que va a ser el más duro de los últimos treinta años y ya se empieza a ver”
Edwin Palma, ministro de Minas y Energía
El ministro Palma también vinculó esta coyuntura con la necesidad de una transición energética justa, en la que actores sociales y sindicatos tengan un rol protagónico. La advertencia llega en un contexto global de tensiones que afectan los precios de la energía, los alimentos y la inflación en general. Mientras el país espera que las lluvias alivien la presión sobre los embalses, el sistema eléctrico colombiano transita por una prueba de resistencia que, según las autoridades, podría marcar un antes y un después en la política energética nacional.












