Juez ordena extinción de dominio del “museo de Pablo Escobar” en Medellín

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En una decisión que el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, calificó como un triunfo para las víctimas del narcotráfico, un juez ordenó la extinción de dominio del inmueble conocido como el «museo de Pablo Escobar», ubicado en el centro de la ciudad. Durante una entrevista reciente con el medio Semana, el mandatario celebró el fallo judicial asegurando que «se le acabó la fiesta» a quienes, durante años, utilizaron el espacio para glorificar la figura del capo y minimizar el sufrimiento de miles de familias.

El alcalde fue enfático al afirmar que ese lugar, que se promocionaba como un atractivo turístico, no era más que un sitio de exaltación criminal. «Ese museo que llamaban ellos, que no es un museo, eso no es nada diferente a glorificar a los criminales, a exaltarlos», señaló Gutiérrez, quien recordó que Medellín vivió una de las épocas más oscuras de su historia entre 1983 y 1994, cuando se registraron 46.612 muertes violentas a causa del narcotráfico. «Es un triunfo de las víctimas y de la ciudad», agregó.

Un espacio que no contribuía a la memoria histórica

El inmueble, que fue administrado durante varios años por el hermano de Pablo Escobar, formaba parte de una red de propiedades ligadas al capo que han sido objeto de acciones de expropiación por parte del Estado. La más emblemática de ellas fue el Edificio Mónaco, demolido para construir el Parque Conmemorativo Inflexión, un espacio dedicado a honrar la memoria de las víctimas. Al respecto, el alcalde subrayó que «muchas de esas viviendas o bienes terminaron en manos de familiares de Pablo Escobar y otros actores, y fueron montando museos para elevar al trono a las estructuras criminales».

«Me puede temblar la voz, pero no la moral»

Enrique Low Murtra, exministro de Justicia (1989-1991)

Gutiérrez evocó la frase del exministro de Justicia Enrique Low Murtra, asesinado en 1991 por el cartel de Medellín, para reforzar su compromiso con la resignificación de estos espacios. El alcalde propuso que la historia del narcotráfico sea narrada desde la perspectiva de las víctimas y no desde los victimarios, y puso como ejemplo de políticas públicas exitosas al Museo Casa de la Memoria y al Parque Conmemorativo Inflexión. Además, criticó que productos culturales y series centradas en los capos hayan contribuido a distorsionar la memoria histórica, minimizando el impacto de la violencia sobre policías, jueces y ciudadanos comunes.

La decisión judicial, que se suma a un debate más amplio en Medellín sobre la ética en la representación de espacios asociados al narcotráfico, fue recibida con beneplácito por la administración local. Gutiérrez concluyó que el fallo representa un paso firme hacia la construcción de una ciudad que no olvida su pasado, pero que se niega a convertirlo en un espectáculo para el morbo turístico.

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