Tras perder casa en Medellín y finca en Supía, Roberto Escobar ahora cobra por charlas en su apartamento

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El Estado colombiano intervino dos propiedades que estaban en poder de Roberto Escobar Gaviria, hermano mayor del capo Pablo Escobar, tras determinar que fueron adquiridas con dinero del narcotráfico. Ahora, tras perder estos inmuebles, alias “El Osito” promociona planes turísticos en su apartamento, ofreciendo charlas y un café a cambio de aproximadamente 150.000 pesos por persona. La intervención de la casa museo ubicada en Las Palmas, Medellín, ocurrió en julio de 2023, mientras que la finca situada en la vereda Obispo, municipio de Supía, Caldas, fue intervenida en mayo de 2024. La Sociedad de Activos Especiales (SAE) gestionó el primer caso, mientras la Fiscalía General de la Nación actuó sobre la segunda propiedad, ambas por haber sido adquiridas con recursos ilícitos del Cartel de Medellín durante el auge del narcotráfico.

El origen de las propiedades

Las dos propiedades fueron compradas originalmente por Pablo Escobar durante los años de mayor poder del cartel. La casa museo en Las Palmas estaba a nombre de terceros o familiares, y la finca en Supía, con más de 32 hectáreas de extensión y 921 metros cuadrados construidos, funcionó como escondite del cartel. Esta última fue adquirida en 1990 a Hernán Jiménez Ramírez, antiguo propietario del parador Nebraska, y pasó por varios propietarios: primero hombres de confianza de los Escobar, luego la primera esposa de Roberto y, tras su separación, él la recuperó a nombre de un tercero. En 2017, Roberto Escobar volvió a aparecer como propietario legal. Tras la extinción de dominio confirmada en mayo de 2026, la casa museo será entregada por la SAE a un proyecto social para menores de edad en Medellín.

La historia de Roberto Escobar

Roberto Escobar Gaviria, exciclista profesional, recibió el apodo “El Osito” tras una caída en barro durante una carrera. Ingresó al Cartel de Medellín años después que su hermano Pablo, quien inició siendo adolescente. Se entregó a las autoridades durante la guerra del capo contra el Estado, y tras la muerte de Pablo, sufrió un atentado con una carta explosiva en prisión que le causó pérdida parcial de la visión y problemas auditivos, lo que redujo su condena. Al salir de la cárcel, protagonizó varios escándalos: demandó a Elon Musk, vendió cuadros que supuestamente pintó en prisión y su nombre apareció vinculado a estafas con criptomonedas asociadas a su hermano.

El nuevo negocio de Roberto Escobar

Actualmente, Roberto Escobar vive con su nueva pareja y ofrece visitas turísticas pagas en su apartamento. Por aproximadamente 150.000 pesos, los turistas pueden compartir un café con él mientras escuchan sus historias sobre el Cartel de Medellín. Este plan turístico surge tras la pérdida de las dos propiedades intervenidas por el Estado, que demostraron su origen ilícito. La finca en Supía, que servía como escondite, y la casa museo en Las Palmas, ahora destinada a un proyecto social, quedaron fuera de su alcance, pero Roberto Escobar continúa capitalizando su vínculo con el narcotráfico a través de estos encuentros privados.

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