SIC negó registro de marca a Totó la Momposina en vida; su hija apela

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La Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) negó en febrero de 2026 el registro de la marca “Totó la Momposina y sus tambores” en la clase 41, que cubre servicios de espectáculos y educación, decisión que llevó a la familia de la fallecida cantante a presentar un recurso de apelación el 28 de febrero del mismo año. La solicitud había sido presentada por la hija de Sonia Bazanta Vides, conocida artísticamente como Totó la Momposina, quien falleció el 17 de mayo de 2026 en Celaya, México, a los 85 años, a causa de un infarto. La negativa de la SIC se produjo de oficio, sin que mediara oposición de terceros, con base en el artículo 136(e) de la Decisión 486 de la Comunidad Andina, que impide registrar el nombre o seudónimo de otra persona sin su autorización expresa.

La abogada y creadora de contenido Annie Márquez explicó el caso en un video publicado en Instagram el jueves 21 de mayo de 2026, detallando que la SIC consideró insuficiente el consentimiento formal aportado por la hija de la artista. “Ni siquiera si eres su hija. La solicitud no fue realizada por Totó la Momposina, sino por su hija, quien a pesar de haber allegado el contrato donde su mamá le cedía la solicitud, la oficina consideró que no era suficiente”, señaló Márquez. La Superintendencia exige autorización expresa del titular del nombre, no de terceros aunque sean herederos, y la artista no solicitó la marca directamente en vida, lo que llevó al rechazo en la etapa de fondo del trámite.

Derechos de autor versus marca comercial

Mientras los derechos patrimoniales de autor sobre la obra musical de Totó la Momposina están protegidos durante 80 años después de su muerte, la marca comercial –clave para merchandising, eventos y productos vinculados a su legado– requiere un trámite específico que no se anticipó en vida de la artista. “La Superintendencia de Industria y Comercio suele negar marcas de artistas famosos si no fueron solicitadas por el artista directamente en vida. Espero que el recurso de apelación que está en curso salga a favor de su hija y de todo el legado de Totó la Momposina”, agregó Márquez, quien usó un tono desenfadado al referirse a los trámites: “Que el pescador hable con la SIC y prendemos candela…”.

La apelación fue presentada el 28 de febrero de 2026, y la SIC tiene un plazo máximo de hasta diez meses para resolverla, contados desde esa fecha. La familia busca revertir la decisión y obtener el registro que permita explotar comercialmente el nombre artístico de la cantante, oriunda de Talaigua Nuevo, Bolívar, y exponente de cumbia y bullerengue durante más de cinco décadas.

“En febrero de 2026 la SIC negó el registro de ‘Totó la Momposina y sus tambores’ (clase 41). Sin oposición de terceros — la marca fue negada de oficio por la SIC en la etapa de fondo”

Annie Márquez, abogada y creadora de contenido

La muerte de Totó la Momposina, confirmada el 19 de mayo de 2026, disparó el interés por su música, como suele ocurrir con los grandes artistas. “Cuando un artista muere, sus escuchas se disparan. Esas regalías pertenecen a sus herederos por varias décadas”, recordó Márquez, aludiendo a los ingresos que pueden generar las reproducciones digitales y las presentaciones póstumas. Mientras la herencia musical está asegurada por ley, la protección del nombre artístico como marca sigue en vilo a la espera de que la SIC resuelva el recurso interpuesto por la familia Bazanta Vides.

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