Un informe del periodista Juan Carlos Rincón Escalante, publicado en el espacio digital La Pulla, ha puesto en el centro del debate público las contradicciones entre el discurso anticorrupción del candidato presidencial Abelardo de la Espriella y su trayectoria como abogado penalista de figuras procesadas por la justicia. El análisis, que no ofrece una fecha específica de publicación pero que ha circulado con fuerza en redes sociales y medios alternativos, examina los más de cien procesos por calumnia e injuria que De la Espriella ha impulsado contra periodistas y medios de comunicación ante la Fiscalía General de la Nación, la mayoría de los cuales, según el informe, fueron archivados por falta de sustento jurídico.
Un candidato que incomoda a la prensa
De la Espriella, quien se ha posicionado en los últimos meses como una de las opciones con mayor proyección electoral para el período posterior al gobierno de Gustavo Petro, se presenta a sí mismo como un recambio que no le debe favores a la política tradicional. Sin embargo, el informe de La Pulla traza un paralelo incómodo al compararlo con el personaje de ficción Saúl Goodman de la serie Breaking Bad, un abogado que termina defendiendo a criminales sin importar las causas. En la vida real, De la Espriella ha sido defensor de David Murcia Guzmán, fundador del polémico esquema DMG; ha representado legalmente a Alex Saab, señalado testaferro del régimen venezolano; y se ha declarado amigo personal de Salvatore Mancuso, exjefe paramilitar. Además, fue parte activa del proceso del Acuerdo de Paz con las AUC.
La investigación también revela que, según datos de Cuestión Pública, el candidato ha suscrito contratos por más de tres mil millones de pesos con distintos gobiernos, un dato que contrasta con su discurso de lucha contra la corrupción. El padre de Abelardo de la Espriella fue candidato a la Gobernación de Córdoba y mantuvo una relación cercana con el expresidente Álvaro Uribe Vélez, lo que suma capas a su arraigo en la política tradicional que dice combatir.
Enfrentamientos públicos y libertad de prensa
El informe recuerda que De la Espriella ha tenido enfrentamientos públicos con comunicadores, a quienes ha calificado de «ignorantes» y «faltos de cultura», y destaca una polémica reciente con el periodista Jonathan Bock por una comparación que generó amplio rechazo en el gremio. En ese contexto, la periodista Karen García, de La Pulla, consultó a diversos sectores sobre las implicaciones de que un candidato con más de un centenar de denuncias contra la prensa llegue a la Casa de Nariño. «Imagínese un presidente así», advierte Rincón Escalante en el informe, frase que resume el temor de los comunicadores a un eventual mandato que limite la libertad de expresión. El documento también menciona la presencia de José Manuel Restrepo, exministro de Hacienda, en la campaña de De la Espriella como «adulto responsable», un guiño a la estrategia de rodearse de figuras de peso.
«Imagínese un presidente así»
Juan Carlos Rincón Escalante, periodista de La Pulla
El informe de La Pulla no solo cuestiona la coherencia del candidato, sino que pone sobre la mesa un debate urgente sobre el poder judicial y la libertad de prensa en Colombia. Con el respaldo de las encuestas que lo colocan como una opción real para la presidencia, Abelardo de la Espriella enfrenta ahora el escrutinio sobre si su pasado como abogado de procesados y su historial de demandas contra periodistas son compatibles con un eventual gobierno que promete combatir la corrupción.












