En un hecho que ha encendido las alarmas de las autoridades en Norte de Santander, tres funcionarios de la Policía Nacional resultaron heridos la tarde del viernes 22 de mayo durante un ataque armado contra una aeronave institucional en el aeropuerto Aguas Claras de Ocaña. La nave, que iniciaba el despegue con destino a Bogotá, fue blanco de ráfagas de disparos que impactaron en su estructura, afectando un motor y una de las llantas, según los reportes preliminares.
En el momento del ataque, la aeronave transportaba a catorce funcionarios, distribuidos entre diez pasajeros y cuatro tripulantes. Tras el impacto, todos los ocupantes fueron sometidos a una revisión médica inmediata, y la institución confirmó que la mayoría se encuentra ilesa. Los tres uniformados que resultaron heridos no presentan lesiones de gravedad y ya reciben atención médica, mientras que el resto del personal fue evaluado y se reporta en buen estado de salud.
Daños y despliegue operativo
Las imágenes difundidas a través de redes sociales evidencian los destrozos causados por el ataque: vidrios rotos, perforaciones en la estructura exterior del avión, llantas destruidas e incluso botas de los uniformados que presentan rozaduras producto del impacto de las balas. La Policía Nacional calificó el suceso como “un ataque criminal que puso en riesgo la vida de nuestros uniformados y afectó la seguridad operacional de la Institución”.
En respuesta a la agresión, la Dirección General de la Policía activó de inmediato “todas las capacidades operativas, investigativas y de inteligencia para identificar y capturar a los responsables de este hecho violento”. Unidades especiales fueron desplegadas para reforzar el control en el aeropuerto y sus alrededores, mientras que equipos técnicos y de policía judicial trabajan en el lugar para esclarecer las causas, evaluar la magnitud de los daños y dar con los autores del ataque.












