Tras casi cinco días de bloqueo en la vía al mar, el gremio minero decidió levantar las barricadas que mantenían interrumpido el paso hacia Buenaventura, principal puerto del Pacífico colombiano. La medida, efectiva desde la mañana del 23 de mayo de 2026, busca habilitar una mesa de negociación con el Gobierno nacional, aunque las comunidades advierten que si no se alcanzan acuerdos podrían volver a cerrar la carretera. El levantamiento se dio en dos puntos críticos: en el sector de Zaragoza (km 31) se restableció el paso total, mientras que en Bendiciones (km 35) solo se habilitó un carril para la circulación.
El bloqueo, que comenzó el martes anterior, afectó de manera significativa la actividad económica y el transporte de pasajeros en el corredor. De acuerdo con datos de la Asociación Nacional de Comercio Exterior (Analdex), por esa vía se movilizan exportaciones diarias por valor de 23 millones de dólares, con más de 8.500 toneladas de carga exportada cada jornada. Las importaciones afectadas durante el cierre sumaron cerca de 48.600 toneladas, impactando a más de 1.800 empresas. Además, unos 5.000 pasajeros y 500 despachos de transporte vieron alterados sus viajes. La terminal de transportes esperaba el retorno de los pasajeros hacia Buenaventura, servicio que había sido suspendido desde el inicio de las protestas.
Diálogo condicionado
La decisión de los manifestantes fue tomada para permitir el inicio de un diálogo con el Gobierno nacional, que deberá instalarse en los próximos días. Hasta el momento no se han revelado los nombres de los delegados oficiales ni del gremio minero, pero se espera que la mesa aborde las demandas del sector. Analdex y otras fuentes del comercio exterior han manifestado su preocupación por las pérdidas acumuladas durante el cierre y la incertidumbre que genera la amenaza de nuevos bloqueos si no hay avances concretos en la negociación. La vía a Buenaventura es vital para la competitividad del país, ya que por ella transita una parte significativa del comercio internacional colombiano, y cualquier interrupción prolongada repercute en las cadenas logísticas y en los precios de los productos importados.












