El procurador general de la Nación, Gregorio Eljach, lanzó una severa advertencia al presidente Gustavo Petro al señalar que no debe traspasar la delgada línea que separa la gestión pública del proselitismo político, especialmente en el actual contexto electoral. En una entrevista publicada por el diario El Tiempo, el jefe del Ministerio Público fue enfático al recordar que existen límites constitucionales que todo servidor público debe respetar, y que el mandatario no puede excederse en el uso de su poder e influencia bajo el argumento de un «estilo personal» de gobernar. La advertencia se produce en medio de un seguimiento estricto de la Procuraduría a la actuación de los funcionarios públicos durante la contienda electoral.
Eljach señaló que la concentración de poder en la Rama Ejecutiva y la enorme influencia que el presidente tiene sobre la sociedad se ven potenciadas por un fenómeno relativamente nuevo en el país: el uso masivo de las redes sociales y el mensaje instantáneo. «A eso agreguémosle la influencia que no conocía Colombia de las redes, del mensaje instantáneo, del uso a veces exagerado de transmitir el estilo personal a través de esa tecnología», afirmó el procurador. Para el jefe del Ministerio Público, la preocupación no es solo por el contenido de los discursos, sino por el riesgo de erosionar otras instituciones del Estado. «Lo que no puede es erosionar las otras instituciones, atacarlas sin justificación o por lo menos por fuera de los mecanismos que la propia Constitución establece», declaró Eljach, quien además recordó que la Procuraduría no tiene competencia para investigar directamente al presidente, debido al régimen presidencialista, y que esa tarea recae en la Comisión de Investigación y Acusación de la Cámara de Representantes.
Llamado a la prevención y la paz electoral
Lejos de un ánimo sancionatorio, el procurador general insistió en que su gestión se basa en la prevención. «No vine a cortar cabezas, vine a prevenir», sentenció, aunque advirtió con firmeza a todos los funcionarios públicos: «Que recuerden que si se pasan de la línea que no se debe cruzar e incurren en conductas que están catalogadas como indebidas, van a tener la sanción correspondiente». Esta postura se enmarca en la segunda fase de la estrategia «Paz Electoral» que impulsa la Procuraduría, enfocada en evitar conductas irregulares de servidores públicos. Muestra de ello es la reciente suspensión de la embajadora en Haití, quien fue apartada del cargo por participar en actividades políticas prohibidas. Eljach también se sumó al llamado del contralor y el registrador nacional para proteger la independencia de los órganos de control y garantizar la confianza en el proceso electoral.
«No puede pasarse de ese límite por un estilo personal»
Gregorio Eljach, procurador general de la Nación
En cuanto al control de las denuncias sobre presiones electorales, el procurador fue cauto al afirmar que, hasta el momento, ha habido «mucho anuncio en redes, pero poca prueba» y que la Procuraduría ha solicitado información a la Fiscalía y a la cúpula militar sobre posibles presiones de grupos ilegales sin hallar hasta ahora elementos concluyentes. Finalmente, Eljach se refirió al fallo del Tribunal de Cundinamarca que prohibió al presidente Gustavo Petro pronunciarse sobre un supuesto fraude electoral sin pruebas, señalando que después de esa decisión judicial se ha visto un cambio notable en el tono del mandatario. «Ha habido un cambio después del pronunciamiento del Tribunal», indicó el procurador, quien de paso lamentó que la legislación electoral vigente, datada de 1986, sea «anacrónica» y que los intentos del Congreso por reformarla hayan chocado sin éxito ante la Corte Constitucional.












