El presidente Gustavo Petro encendió el debate energético en el país al calificar como “traición a la humanidad” la construcción de termoeléctricas a gas, luego de conocerse los resultados de la subasta del cargo por confiabilidad que asignó mayor capacidad a estas plantas que a fuentes renovables. En medio de un fuerte cruce de mensajes en redes sociales con el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma Egea, el mandatario rechazó la posibilidad de importar gas desde Francia para enfrentar las sequías provocadas por el fenómeno de El Niño y reiteró que la solución está en acelerar la transición hacia energías limpias, como la solar y la eólica.
La controversia se originó cuando la usuaria Daniela publicó en su cuenta de X los resultados de la subasta de expansión energética que cubrirá los años 2029 y 2030. Según los datos difundidos, se asignaron 2.276,8 megavatios (MW) a termoeléctricas, 1.546,9 MW a proyectos solares y apenas 246 MW a proyectos eólicos. Petro reaccionó de inmediato, afirmando: “No señor ministro, no quiero de Francia moléculas de gas para el superniño que enfrentaremos”. En un hilo de mensajes, el presidente argumentó que “la sequía no se asume con gas sino con el sol, porque si es gas agravamos la causa del superniño que no es más que el calentamiento global, y vendrán sequías más fuertes aún”.
En un tono especialmente duro, el jefe de Estado agregó: “Alguien, que quiero saber quién fue, recibió un dinero para permitir una monstruosidad como hacer una termoeléctrica a gas en el corazón del mundo. Eso es una traición a la humanidad, a la vida toda y a los tótems de la humanidad”. Además, recordó que “el programa del gobierno que votó el pueblo es claro: la matriz de generación eléctrica debe abandonar cuánto antes mejor los hidrocarburos. Es cuestión de vida o muerte”.
Ministro defiende la subasta
Frente a los señalamientos, el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma Egea, salió al paso en la misma red social para defender los resultados del proceso. “Señor Presidente, yo respondo políticamente por la subasta y sus resultados. Que son exitosos para el sistema energético del país de cara al próximo gobierno porque es energía para años 2029-2030”, escribió Palma. El funcionario también recordó que entre 2011 y 2019 no se realizó ninguna subasta similar, mientras que “este gobierno ha hecho el mayor número de subastas de los últimos tiempos: 3 de reconfiguración, 2 de expansión y, antes de que termine, una de renovables que será un gran legado”.
El ministro aclaró que “MinEnergia no autoriza ni aprueba proyectos. Menos en una subasta. Y menos proyectos de gas”, en respuesta a las insinuaciones de presuntas irregularidades. Además, cuestionó las críticas vertidas por algunos sectores, calificándolas de basadas en “datos inexactos, imprecisos y anti técnicos”. Palma defiende que el mecanismo del cargo por confiabilidad es esencial para garantizar el suministro eléctrico en épocas de sequía, pero Petro insiste en que replicar la dependencia del gas —incluso importado— solo profundiza la crisis climática.
El presidente sugirió que, en lugar de traer gas desde Francia, se deberían solicitar concentradores de radiación solar, una tecnología que permitiría aprovechar la energía del sol incluso en condiciones de baja nubosidad. Para Petro, la respuesta a las sequías no es más combustibles fósiles, sino una apuesta decidida por fuentes renovables no convencionales. El debate queda abierto mientras el país espera la subasta de renovables que promete el Gobierno como su gran legado en materia energética.












