El dólar estadounidense abrió la jornada del 25 de mayo cotizándose en promedio a 3.655,16 pesos colombianos, lo que representa una disminución del 0,77% respecto al cierre anterior de 3.683,52 pesos, según reportaron fuentes del mercado como Dow Jones y el Grupo Cibest de Bancolombia. Esta tendencia negativa se ha mantenido durante los últimos días, evidenciando una volatilidad cambiaria del 12,61%, ligeramente inferior a la referencia del 12,94%.
En lo que va de la semana, el peso colombiano acumula un descenso del 3,63% frente al dólar, mientras que en el último año la caída interanual alcanza el 6,17%. Estos movimientos se explican por una combinación de factores que incluyen la debilidad global del dólar, el flujo constante de remesas hacia Colombia y las expectativas de posibles ajustes en las tasas de interés locales. El índice DXY, que mide la fortaleza del billete verde frente a una cesta de monedas internacionales, ha caído un 9% en lo que va de 2025, lo que ha contribuido a una apreciación del 14% del peso colombiano en el mismo período.
Proyecciones a futuro y contexto macroeconómico
De cara al 2026, el Grupo Cibest de Bancolombia proyecta que el dólar podría ubicarse en un promedio de 3.878 pesos colombianos, basándose en la persistente debilidad global del dólar, la entrada de remesas y la expectativa de un alza en las tasas locales por parte del Banco de la República. Actualmente, la tasa de interés de la Reserva Federal de Estados Unidos se mantiene entre 3,50% y 3,75%, mientras que en Colombia la tasa de intervención del Banco de la República se sitúa en 9,25%, un nivel que podría ajustarse dependiendo de la evolución de la inflación y la actividad económica.
Sin embargo, existen riesgos significativos que podrían alterar estas proyecciones. La incertidumbre fiscal derivada del reciente recorte en la calificación soberana de Colombia y la cercanía del proceso electoral generan volatilidad en los mercados. Además, las tensiones en la política comercial de Estados Unidos han influido en la pérdida de valor del dólar, beneficiando a monedas emergentes como el peso colombiano, pero sin descartar posibles giros bruscos en la cotización.
Cabe recordar que el peso colombiano es la moneda de curso legal en Colombia, controlada por el Banco de la República, y circula en denominaciones de 50, 100, 200, 500 y 1.000 pesos. Las monedas de 500 y 1.000 pesos son bimetálicas y sus diseños aluden a la biodiversidad del país, con figuras como el oso de anteojos, la guacamaya bandera, la rana de cristal y la tortuga caguama, entre otras. Estos detalles no solo reflejan la riqueza natural de Colombia, sino que también forman parte del patrimonio numismático nacional.












