El euro inició la jornada de este 25 de mayo en Colombia con una cotización de 4.246,71 pesos, registrando una disminución del 0,97% en comparación con el cierre anterior, según datos reportados por Dow Jones y difundidos por Valora Analitik. Este comportamiento se enmarca en una tendencia negativa que la moneda europea ha sostenido durante los últimos días, acumulando un descenso semanal del 2,79% y una caída interanual del 11,14%, reflejando la volatilidad del mercado cambiario colombiano.
Frente a este panorama, el peso colombiano continúa mostrando fortaleza, con una apreciación del 14% durante el 2025, impulsada por la debilidad global del dólar estadounidense, la volatilidad en la política comercial de Estados Unidos y la caída del índice DXY, que ha descendido un 9%. La volatilidad actual del euro se sitúa en 12,09%, por debajo de la referencia del 16,54%, lo que sugiere una relativa estabilidad en el corto plazo, aunque los analistas mantienen la atención en los factores externos que inciden en la tasa de cambio.
Proyecciones para el dólar en 2026
En un contexto de incertidumbre fiscal y electoral, el Grupo Cibest de Bancolombia ha proyectado que el dólar estadounidense podría ubicarse en un promedio de 3.878 pesos colombianos para el año 2026. Esta estimación se sustenta en la debilidad global de la divisa norteamericana, el flujo de remesas hacia el país y las expectativas de ajustes en las tasas de interés locales. Actualmente, la tasa de la Reserva Federal de Estados Unidos se ubica en un rango de 3,50% a 3,75%, mientras que el Banco de la República mantiene su tasa en 9,25%, un diferencial que favorece estrategias como el carry trade, donde los inversionistas aprovechan las diferencias de rendimiento entre ambas economías.
No obstante, existen riesgos que podrían alterar estas proyecciones, como la incertidumbre fiscal derivada del recorte en la calificación soberana de Colombia y el proceso electoral en curso, factores que podrían generar presiones alcistas sobre la tasa de cambio. La combinación de estos elementos mantiene en vilo a los agentes del mercado, que evalúan constantemente los movimientos de la moneda europea y estadounidense en el contexto local e internacional.
«La apreciación del peso colombiano responde a una conjunción de factores externos e internos, pero los riesgos fiscales y electorales podrían revertir esta tendencia en el mediano plazo», señalan analistas del informe de mercado cambiario de Bancolombia.
Informe de Mercado Cambiario, Grupo Cibest de Bancolombia
El peso colombiano, moneda de curso legal controlada por el Banco de la República, circula en denominaciones de 50, 100, 200, 500 y 1.000 pesos, estas dos últimas bimetálicas como medida de seguridad y con diseños que aluden a la biodiversidad del país, como el oso de anteojos, la guacamaya bandera, la rana de cristal y la tortuga caguama, entre otras especies. Mientras tanto, el euro mantiene su volatilidad en niveles controlados, y los operadores del mercado permanecen atentos a las próximas decisiones de política monetaria tanto en Estados Unidos como en Colombia, que definirán el rumbo de las divisas en el corto y mediano plazo.












