El volante colombiano Jorge Carrascal protagonizó una nueva polémica en el fútbol brasileño luego de ser expulsado al minuto 21 en la derrota de Flamengo 0-3 ante Palmeiras, en partido correspondiente a la fecha 17 del Campeonato Brasileño. La acción considerada como juego peligroso por el árbitro Lacerda ocurrió cuando Carrascal levantó la pierna e impactó el rostro del defensor Murilo Cerqueira, lo que desencadenó su tercera tarjeta roja en lo que va de 2026. La situación se agravó cuando hinchas de la barra Raça Rubro-Negra protestaron frente al condominio donde reside el jugador en Río de Janeiro, al parecer mientras celebraba su cumpleaños número 28, ocurrido el pasado 25 de mayo.
Flamengo, que marcha segundo en la Serie A con 31 puntos, vio cómo Palmeiras, líder del torneo, le propinó una dura derrota que agravó la crisis disciplinaria del mediocampista colombiano. Carrascal, quien suma 52 partidos con el club carioca —37 como titular—, ha registrado 5 goles, 9 asistencias, 7 tarjetas amarillas y 3 rojas desde su debut el 21 de enero. Las expulsiones anteriores ocurrieron en la final de la Supercopa de Brasil contra Corinthians y en el Brasileirão frente a Fluminense, lo que ya le había valido multas y una suspensión de cuatro partidos por parte del Superior Tribunal de Justicia Deportiva. El club evalúa ahora un nuevo castigo por reincidencia.
Protesta de hinchas y especulaciones sobre fiesta privada
La molestia de la afición no se limitó al estadio. Videos que circularon en redes sociales mostraron a integrantes de la barra Raça Rubro-Negra congregados en la entrada del conjunto residencial de Carrascal, mientras otras grabaciones daban cuenta de mujeres ingresando al complejo, lo que alimentó especulaciones sobre una celebración privada en plena fecha del campeonato. La situación ocurre cuando la selección Colombia ya concentra en Bogotá para la Copa Mundial de la FIFA, y mientras compañeros de liga como Juan Camilo Portilla sí fueron liberados por sus clubes para unirse a Néstor Lorenzo.
El técnico de Flamengo, Leonardo Jardim, defendió al jugador al sostener que la acción fue accidental, aunque no evitó la crítica al arbitraje. «Es muy fácil dar la tarjeta roja al Flamengo», declaró Jardim. Por su parte, el zaguero Léo Pereira intentó poner paños fríos: «Nadie entra al campo para ser expulsado. Ha sido fundamental muchas veces para ganar partidos. Hoy, lamentablemente, fue una jugada delicada, levantó la pierna demasiado y, por desgracia, fue expulsado. Pero sí, pidió disculpas; hablamos de lo fundamental que es mantener a los once jugadores en el campo durante los 90 minutos», afirmó el defensor.
«Quiero disculparme con todos los hinchas del Flamengo. Nunca fue mi intención ser expulsado en un partido tan importante, considerando lo que representa para el club. Me disculpo con todos mis compañeros y con todo el cuerpo técnico. Siempre defenderé la camiseta del Flamengo con uñas y dientes, luchando por cada balón. La emoción de querer ganar cada jugada se vio, lamentablemente, frustrada. Esto causa mucha frustración, especialmente después de un partido que estábamos tan ilusionados por ganar. Hoy me voy a casa con el corazón roto por lo sucedido»
Jorge Carrascal, mediocampista de Flamengo, en redes sociales tras el partido
La situación de Carrascal, quien es pretendido por clubes europeos, se complica aún más en lo disciplinario y podría tener repercusiones en su futuro inmediato con el Mengão. Mientras tanto, la afición flamenguista espera que el club tome medidas ante lo que consideran una conducta recurrente del colombiano, cuyo contrato y continuidad en el equipo podrían estar en entredicho tras este nuevo episodio.












