El mercado de vivienda nueva en Colombia registró un incremento anual del 8,47 % durante el primer trimestre de 2026, según el más reciente Índice de Precios de Vivienda Nueva (IPVN) publicado por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane). El informe, que analiza el comportamiento de once áreas urbanas del país entre enero y marzo de este año frente al mismo periodo de 2025, también reveló una variación trimestral promedio del 2,79 % en comparación con el último trimestre del año anterior. Las casas se encarecieron a un ritmo mayor que los apartamentos, con un alza trimestral del 3,23 % frente al 2,78 % de estos últimos.
Las diferencias regionales marcaron el comportamiento del IPVN. Cali lideró el aumento trimestral con un 5,49 %, mientras que Cúcuta presentó la menor variación, con apenas un 1,52 %. Bogotá, por su parte, registró un incremento trimestral del 2,49 %, por debajo del promedio nacional, y una variación anual del 7,39 %. En contraste, Pasto experimentó el mayor crecimiento anual, con un 19,59 %, mientras que Popayán fue la única ciudad con una variación negativa del -0,90 % en el mismo periodo. Once de las áreas urbanas analizadas se ubicaron por encima del promedio trimestral nacional, lo que evidencia una presión generalizada sobre los precios.
Preocupación por los estratos bajos y la accesibilidad
Uno de los hallazgos más relevantes del informe es el comportamiento dispar entre estratos socioeconómicos. En las ciudades donde hay datos desagregados, los estratos bajos registraron incrementos que superan en varios casos el promedio nacional. Cali alcanzó un alza del 18,6 % en este segmento, seguida de Armenia con 5,80 % y Bogotá con 3,16 %. Estos aumentos encienden las alarmas sobre la capacidad de acceso a vivienda nueva para hogares de ingresos medios y bajos, justo cuando el mercado enfrenta retos adicionales como las tasas de interés vigentes, las condiciones del crédito hipotecario y una desaceleración en la comercialización de proyectos. En el otro extremo, los estratos altos de Pereira registraron una variación del 7,09 %.
El Dane atribuye las diferencias en los precios a factores locales como la oferta de proyectos en cada ciudad, los costos de construcción, la dinámica de la demanda y la disponibilidad de suelo urbanizable. En Bogotá, por ejemplo, la renovación urbana —que implica el reemplazo de viviendas tradicionales por edificios de apartamentos— se ha consolidado como una alternativa ante la escasez de suelo disponible para nuevas edificaciones. La construcción de vivienda ha sido un sector clave para el empleo y la actividad económica nacional, pero el encarecimiento sostenido podría reducir la capacidad de compra de las familias y frenar el dinamismo del mercado inmobiliario en los próximos trimestres.












