El pasado domingo 24 de mayo, alrededor de las 18:15, una celebración a bordo de un planchón turístico en el embalse Peñol-Guatapé se tornó en tragedia cuando Alexander Avendaño Varela, un joven de 22 años, se lanzó al agua sin chaleco salvavidas y desapareció en las profundidades del lago. La embarcación había partido desde los muelles de Guatapé a la 1:30 de la tarde y navegaba frente a la Isla del Sol, entre los sectores de Palmira y Magdalena, en jurisdicción del municipio de El Peñol, Oriente antioqueño. En medio de la fiesta, el turista se quitó la camiseta y se arrojó al agua, pero nunca volvió a salir a la superficie.
Las autoridades activaron de inmediato un operativo de búsqueda con 14 buzos especializados provenientes de Marinilla, La Ceja, El Retiro y El Carmen de Viboral, además de dos embarcaciones equipadas con sonares. Los equipos de rescate trabajan en un área de difícil acceso, con inmersiones que alcanzan profundidades de entre 20 y 33 metros. El embalse Peñol-Guatapé, con una extensión superior a 2.262 hectáreas y profundidades de hasta 45 metros, presenta condiciones extremas para el rastreo: baja temperatura del agua, escasa visibilidad y abundantes sedimentos. La búsqueda se ha delimitado con base en los testimonios de familiares y ocupantes del planchón, y se prevé que continúe al menos hasta el martes 26 de mayo.
Autoridades reprochan falta de uso del chaleco salvavidas
La alcaldesa de El Peñol, Sandra Duque, confirmó a medios locales que ninguno de los ocupantes del planchón utilizaba chaleco salvavidas al momento de la emergencia. «Ninguno de los ocupantes del planchón utilizaba chaleco salvavidas al momento de la emergencia», señaló la mandataria en declaraciones reproducidas por MiOriente. El comandante del Cuerpo de Bomberos de El Peñol, Henry Berrio Ocampo, añadió que «la baja temperatura del agua, la poca visibilidad y la profundidad de la zona reducen considerablemente las posibilidades de rastreo», según dijo a El Colombiano. El operativo cuenta con la participación del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de El Peñol, Bomberos de Guatapé, la Policía Fluvial, personal de protección del embalse de EPM y funcionarios de la Alcaldía de El Peñol.
Un historial de tragedias en el embalse
El embalse Peñol-Guatapé es uno de los destinos turísticos más visitados de Antioquia, pero también escenario de recurrentes accidentes. En la última década se han registrado cerca de 50 muertes por ahogamiento en sus aguas, a pesar de la prohibición expresa de nadar y la obligatoriedad del chaleco salvavidas en todas las embarcaciones. Casos recientes como la muerte de un pescador de 20 años tras un naufragio en agosto de 2024, el fallecimiento de un menor venezolano de 15 años que ingresó al agua sin protección, y la muerte de Pablo Muñoz en 2025 –conocido por sumergirse en busca de objetos perdidos– evidencian la recurrencia de estas tragedias. La desaparición de Alexander Avendaño Varela se suma así a una larga lista de víctimas fatales que, según las autoridades, podrían haberse evitado con el uso del chaleco salvavidas obligatorio y el respeto a las normas de seguridad en el lago.
«Ninguno de los ocupantes del planchón utilizaba chaleco salvavidas al momento de la emergencia»
Sandra Duque, Alcaldesa de El Peñol
Mientras los buzos continúan su labor en condiciones adversas, las autoridades locales reiteran el llamado a los turistas a no subestimar los riesgos del embalse y a cumplir con las medidas de seguridad. La búsqueda de Alexander Avendaño Varela se mantiene activa, con la esperanza de dar con su paradero y brindar respuestas a su familia, en medio del luto y la preocupación que envuelve a la comunidad de El Peñol y a los visitantes de la región.












