La creadora de contenido Valentina González, conocida en redes sociales como Valen Grilla, rompió el silencio para revelar que hace dos años fue víctima de una “clínica de garaje” al someterse a una liposucción en un centro ilegal. Su testimonio surge en medio de la conmoción por el caso de Yulixa Toloza, la mujer hallada sin vida tras seis días de desaparición, y busca poner en contexto las razones que llevan a muchas colombianas a arriesgar su salud en estos establecimientos no regulados. González pidió no juzgar a Toloza ni a quienes, como ella, han recurrido a estos lugares movidas por la presión social y la falta de recursos económicos.
Durante el procedimiento, que se realizó con anestesia local, la joven estuvo despierta todo el tiempo, sintiendo dolor y asfixia mientras el supuesto cirujano le hacía varias aberturas en el abdomen, la espalda y la pelvis para introducir microcánulas y extraer grasa. En su relato, González denunció que el hombre la coqueteó durante la operación y, cuando ella se quejaba del sufrimiento, le gritó: “Si necesitaba más anestesia, que él me la aplicaba, pero que dejara la gritería, que yo no me estaba muriendo. Y literal, yo me estaba muriendo en vida”. El centro, que en las citas de valoración lucía limpio y ordenado, resultó ser un lugar sin las mínimas condiciones de seguridad.
La creadora de contenido explicó que tomó la decisión de operarse empujada por múltiples factores: comentarios familiares, críticas de su entonces pareja, la influencia de una amiga y, sobre todo, una presión social que exalta cuerpos delgados y operados. En ese momento ganaba un salario mínimo, estaba endeudada y no podía costear una clínica formal, por lo que se endeudó aún más para pagar el procedimiento. “No quiero decir que fue culpa de mi ex, que fue culpa de mi examiga, que fue culpa de mi familia, de la presión social, los estereotipos de belleza. No, al final de cuentas fue culpa mía”, afirmó González, quien hoy se dedica a crear contenido humorístico sobre la “estudiante típica colombiana”.
El testimonio que reabre el debate
El caso de Yulixa Toloza expuso una realidad que muchos prefieren ignorar: las clínicas de garaje siguen operando en Colombia, ofreciendo cirugías estéticas a bajo costo sin ningún control sanitario. El testimonio de González, que circula con fuerza en redes sociales, ha reabierto la discusión sobre la falta de regulación y la responsabilidad de una sociedad que impone estándares de belleza inalcanzables. “Así como Yulixa cometió el error de salir corriendo a una clínica de garaje, como yo también lo cometí, ustedes también son culpables por hacernos pensar que las mujeres más hermosas son las flacas, las culonas, las modelos, las operadas, las del diseño de sonrisa, la de las pestañas postizas, la de los labios inyectados”, sentenció la joven.
“Es una historia muy difícil de contar, pero también fui víctima de una clínica de garaje”
Valentina González, creadora de contenido
El resultado de su liposucción no modificó su cuerpo, pero sí le dejó una profunda lección. Ahora, González advierte que incluso las mujeres con amor propio y seguridad pueden ceder ante estas presiones cuando el dinero no alcanza. “La muerte está muy cerca en esas clínicas de garaje”, afirmó, y lanzó un mensaje directo a quienes juzgan desde la comodidad: “Que tire la primera piedra el que esté libre de pecado”. Su relato se suma a una larga lista de denuncias que evidencian la urgencia de fortalecer los controles sobre estos centros ilegales y, al mismo tiempo, cuestionar el ideal de belleza que empuja a tantas mujeres a poner en riesgo su vida.












