CIDH otorga medidas cautelares a joven en riesgo de amputación en Florencia, Caquetá

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La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) otorgó medidas cautelares al joven colombiano Breider Murcia Correa, quien permanece más de 50 días hospitalizado en el Hospital Departamental María Inmaculada de Florencia, Caquetá, en riesgo inminente de amputación de su miembro inferior derecho por no recibir una cirugía reconstructiva especializada. La Resolución 38 de 2026, adoptada el 23 de mayo, solicita al Estado colombiano garantizar la atención médica urgente del paciente, quien sufrió un politraumatismo severo tras un accidente de tránsito el 16 de marzo de ese mismo año.

La situación médica de Murcia Correa es crítica. Presenta fractura expuesta de pie y tobillo, múltiples fracturas en fémur, tibia, rótula, pie y mano izquierdos, y una úlcera cavitaria profunda que pone en riesgo su vida por posible infección ósea sistémica. A pesar de que el 2 de abril de 2026 los médicos ordenaron de manera prioritaria su remisión a un centro de tercer o cuarto nivel capaz de realizar la cirugía reconstructiva, el hospital no cuenta con los recursos necesarios y al menos 65 solicitudes de remisión realizadas entre el 3 de abril y el 19 de mayo quedaron con estado “pendiente”. La Superintendencia Nacional de Salud clasificó el caso como de “riesgo vital” y advirtió sobre barreras de acceso, mientras que el centro asistencial informó que ninguna institución aceptó el traslado por falta de camas.

El largo paso por la justicia

La familia del joven interpuso una acción de tutela que fue fallada a favor el 20 de abril de 2026 por el Juzgado Quinto Penal Municipal de Florencia. En su sentencia, el juzgado ordenó a la Nueva EPS que, en un plazo de 48 horas, realizara los trámites administrativos necesarios para autorizar y materializar la remisión al servicio médico de cirugía plástica, ortopedia reconstructiva y cirugía de pie y tobillo. Sin embargo, la orden no fue cumplida. El 30 de abril el juzgado reiteró la orden, el 6 de mayo abrió un incidente de desacato contra la funcionaria responsable, y el 14 de mayo la sancionó con arresto domiciliario de tres días y multa de tres salarios mínimos mensuales vigentes, considerando su actitud “negligente y displicente”. Pese a ello, la cirugía nunca se realizó.

“Comprobado el desacato a la decisión judicial se concluye así una actitud negligente y displicente que debe ser sancionada”.

Juzgado Quinto Penal Municipal de Florencia, auto del 14 de mayo de 2026.

Durante la hospitalización, el paciente recibió manejo multidisciplinario con antibióticos, anticoagulantes, reducción y fijación de fracturas, y terapia VAC, pero el 13 de mayo se reportó una úlcera cavitaria profunda con pérdida de sensibilidad en el pie afectado, agravando el peligro de infección ósea sistémica. La EPS Asmeyt Salud, a través de su red de prestadores, no realizó las actuaciones administrativas pertinentes para garantizar la remisión, según constató el juzgado.

La respuesta de la CIDH

Al evaluar la gravedad, urgencia e irreparabilidad del caso conforme al artículo 25 de su reglamento, la CIDH concluyó que los riesgos que enfrenta el joven no han sido mitigados y requieren la actuación inmediata de las autoridades del Estado. En su resolución, el organismo internacional solicitó a Colombia adoptar las medidas necesarias para proteger los derechos a la vida, integridad personal y salud del beneficiario, considerando la valoración médica del 2 de abril y lo ordenado por las decisiones judiciales.

“La Comisión solicita a Colombia que adopte las medidas necesarias para proteger los derechos a la vida, integridad personal y salud del beneficiario, considerando la valoración médica de 2 de abril de 2026 y lo ordenado por las decisiones judiciales que han llamado a su pronta atención”.

CIDH, Resolución 38 de 2026.

La CIDH aclaró que estas medidas cautelares no prejuzgan sobre posibles violaciones a derechos humanos en el sistema interamericano, pero constituyen un llamado urgente ante la falta de respuesta estatal. Mientras tanto, Breider Murcia Correa continúa postrado en una cama de hospital, con el riesgo de perder su pierna derecha y, con ella, la posibilidad de una vida plena, mientras las órdenes judiciales y los llamados internacionales siguen esperando ser cumplidos.

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