Denuncian robo en finca de Anapoima alquilada por Airbnb; víctima sospecha de complicidad

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Una creadora de contenido digital que alquiló una finca vacacional a través de la plataforma Airbnb en el municipio de Anapoima, Cundinamarca, vivió una pesadilla durante la madrugada del pasado fin de semana cuando cuatro hombres armados ingresaron a la propiedad mientras ella y su grupo de amigos dormían. La víctima, identificada en redes sociales como Mapu Horta, relató que los delincuentes sustrajeron dinero en efectivo, celulares, una maleta con ropa y otros objetos de valor, en un hecho que ha generado alarma entre los usuarios de este tipo de hospedajes y que se suma a una serie de denuncias similares en zonas turísticas del país.

De acuerdo con el testimonio de Mapu Horta, el robo ocurrió aproximadamente a las 5:00 de la mañana, cuando dos de los asaltantes ingresaron directamente a la habitación donde ella descansaba. La entrada se produjo a través de una puerta corrediza de vidrio que daba hacia la piscina, un punto débil que los delincuentes aprovecharon sin dificultad. «Imagínense que me fui con unos amigos a una finca en Anapoima y nos robaron. Nos fuimos a dormir y yo estaba en una de esas habitaciones que tienen la puerta corrediza de vidrio hacia la piscina. Pues que a las 5:00 a. m. se nos meten dos pejelagartos al cuarto», dijo la creadora de contenido en un video que se viralizó rápidamente en plataformas como TikTok e Instagram.

Delincuentes conocían la distribución de la finca

Lo que más inquieta a la víctima y a quienes han escuchado su relato es el nivel de preparación que mostraron los asaltantes. Según Mapu Horta, los cuatro hombres «ya sabían por dónde meterse, sabían dónde estaban las cámaras de seguridad, a qué horas entrar, por dónde entrar». Esta precisión ha llevado a la joven y a sus acompañantes a sospechar de una posible complicidad del propietario del hospedaje, quien, según señalaron, tuvo actitudes extrañas tanto antes como después del robo. La Policía acudió al lugar tras el reporte, pero el dueño no ofreció respuestas convincentes y los jóvenes notaron comportamientos que incrementaron sus sospechas.

Los delincuentes actuaron con una meticulosidad que también dejó perpleja a la víctima. Revisaron documentos personales y tarjetas bancarias, pero no se las llevaron. «Nos sacaron las tarjetas de crédito, de débito, las cédulas y las dejaron ahí apiladitas, tan bonitos», relató Mapu Horta con ironía. En cambio, se llevaron el celular, el cargador, dinero en efectivo, una maleta y ropa, hasta una blusa que la creadora de contenido mencionó con indignación: «Me agarraron la maleta que estaba al lado de mi cama y la sacaron del cuarto. Me quitaron el celular, el cargador, nos quitaron dinero, nos quitaron todo. Se me llevaron hasta una blusita. Qué necesidad».

«Imagínense que me fui con unos amigos a una finca en Anapoima y nos robaron. Nos fuimos a dormir y yo estaba en una de esas habitaciones que tienen la puerta corrediza de vidrio hacia la piscina. Pues que a las 5:00 a. m. se nos meten dos pejelagartos al cuarto».

Mapu Horta, creadora de contenido y víctima del robo

Ola de denuncias revela un patrón recurrente

El testimonio de Mapu Horta no es un caso aislado. En los comentarios de sus publicaciones, decenas de usuarios narraron experiencias casi idénticas en otros municipios turísticos de Colombia como Apulo, Cumaral, Ricaurte y Girardot. Un usuario comentó: «Nos pasó lo mismo con mi familia en Apulo, también entraron por la finca de al lado como a las 4:00 o 5:00 a. m.». Otro aseguró: «Nos pasó exactamente lo mismo en Cumaral hace como un año». Incluso hubo quien advirtió: «Este caso viene sucediendo hace muchos años, hay varias denuncias por lo mismo, ahora lo mejor es pagar hoteles, qué triste situación».

Algunos testimonios apuntan directamente a la complicidad de los arrendadores. «Hace varios años, cuando viajé con mi familia, nos pasó lo mismo, y los dueños eran cómplices, después dijeron que a las personas que se habían quedado antes también los habían robado», relató otro usuario. La recurrencia de estos hechos ha generado un ambiente de desconfianza hacia las plataformas de alquiler vacacional y ha llevado a muchos a recomendar que se opte por hospedajes con mayores estándares de seguridad, como conjuntos cerrados con vigilancia permanente y cámaras de seguridad en funcionamiento.

Ante la gravedad del incidente, Mapu Horta ofreció una serie de recomendaciones para quienes planean alquilar fincas o casas a través de aplicaciones digitales. «Revisen bien la ubicación, que sea en un conjunto cerrado, que haya cámaras de seguridad funcionando, que haya personas de seguridad, que sea de confianza, que no hayan entradas donde se pueda meter la gente a robar», aconsejó. Además, recomendó activar alertas en las centrales de riesgo crediticio para evitar posibles suplantaciones de identidad y presentar la denuncia formal ante la Fiscalía detallando cada uno de los objetos robados.

Mientras las autoridades investigan lo ocurrido en Anapoima, la comunidad digital sigue compartiendo sus experiencias y alertando sobre los riesgos de hospedarse en fincas aisladas sin medidas de seguridad adecuadas. «Quedarse solo en una casa o apartamento sin seguridad me da mucha desconfianza. De preferencia un hotel o apartamento con vigilancia», concluyó un usuario, resumiendo el sentir de muchos tras la viralización de este caso que pone en evidencia una problemática que parece repetirse en distintos rincones del país.

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