Concejo de Bogotá propone sello con QR para verificar centros estéticos clandestinos

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El Concejo de Bogotá avanza en la discusión de un proyecto de acuerdo que busca crear un sello de verificación sanitaria con código QR para todos los centros de medicina estética de la capital, una iniciativa que surge tras el crecimiento de clínicas clandestinas y la trágica muerte de una paciente en mayo de 2025. La propuesta, impulsada por el concejal Andrés Barrios, establece que cada establecimiento deberá exhibir de forma obligatoria, tanto física como digital, un sello que permita a cualquier ciudadano consultar en tiempo real la habilitación del centro, los servicios autorizados y la vigencia del permiso sanitario.

La muerte de Yulixa Consuelo Toloza Rivas, ocurrida el 13 de mayo de 2025 tras someterse a un procedimiento de lipólisis láser en un establecimiento sin habilitación legal ubicado en el barrio Venecia, visibilizó de manera dramática la proliferación de las llamadas “clínicas de garaje” y la creciente informalidad en el sector. Según cifras de la Sociedad Internacional de Cirugía Plástica Estética (Isaps), Colombia ocupó en 2024 el cuarto lugar mundial en procedimientos estéticos, con 490.944 intervenciones, lo que ha atraído tanto a pacientes del turismo médico como a operadores ilegales que se camuflan en peluquerías, apartamentos y locales sin ningún tipo de control sanitario.

Cifras que alarman

Las estadísticas de la autoridad sanitaria revelan la magnitud del problema. En 2023 se reportaron 348 lesiones asociadas a procedimientos estéticos en el país, de las cuales el 66% requirió hospitalización, el 31% atención en unidades de cuidados intensivos y el 8% resultó en fallecimientos. Frente a este panorama, la Secretaría Distrital de Salud ha intensificado los operativos de control: durante 2025 realizó 563 operativos y 814 visitas de inspección que derivaron en 39 medidas sanitarias, mientras que en lo corrido de 2026 ya suma 129 operativos, 173 visitas de control y cerca de 400 centros clandestinos clausurados.

El proyecto de acuerdo, que se encuentra en discusión en el Concejo, contempla que la Secretaría Distrital de Salud será la entidad ejecutora, encargada de definir las características técnicas del sello, supervisar su implementación y mantener actualizado el sistema de consulta. Los establecimientos deberán exhibir el sello de forma visible y mantenerlo vigente, mientras que las autoridades sanitarias reforzarán la vigilancia sobre la publicidad engañosa que promueven redes sociales y plataformas digitales. Además, se establecen sanciones para quienes utilicen sellos falsificados o fraudulentos.

“Este proyecto establece que todos los establecimientos que ofrezcan servicios de medicina estética deberán exhibir un sello visible con código QR, mediante el cual cualquier ciudadano podrá consultar en tiempo real la habilitación del centro, los servicios autorizados y la vigencia del permiso sanitario”, afirmó Andrés Barrios, concejal de Bogotá.

El concejal también resaltó que “Bogotá necesita herramientas de prevención, transparencia y control para proteger la vida de las personas”. La iniciativa busca reducir la asimetría de información que enfrentan los pacientes al momento de elegir un centro estético, permitiéndoles identificar de inmediato cuáles operan dentro del marco legal. Las complicaciones más frecuentes reportadas incluyen infecciones severas, necrosis de tejidos y daños anatómicos permanentes, secuelas comunes en procedimientos realizados en establecimientos no habilitados.

Un control en tiempo real para el ciudadano

El sello, que será de carácter obligatorio y estará disponible tanto en formato físico como digital, funcionará como un mecanismo de transparencia activa. Los ciudadanos podrán escanear el código QR con su teléfono móvil y obtener al instante información verificada sobre la habilitación del centro, la vigencia del permiso sanitario y los servicios específicos autorizados. La Secretaría Distrital de Salud deberá presentar reportes periódicos al Concejo sobre la implementación de la medida y los resultados de los operativos de control. Con esta herramienta, las autoridades esperan desincentivar la operación de centros clandestinos y brindar a los bogotanos una garantía real a la hora de someterse a cualquier procedimiento estético.

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