Embalses en Colombia al 66,38% encienden alertas por riesgo de apagón y alza en tarifas

Compartir en redes sociales

Colombia se encuentra en una situación de alerta temprana ante el inminente riesgo de apagón y un alza significativa en las tarifas eléctricas, luego de que el nivel de los embalses destinados a la generación de energía cerrara mayo de 2026 en un crítico 66,38%, más de catorce puntos porcentuales por debajo de la meta del 80% que los expertos consideran necesaria para afrontar el próximo fenómeno de El Niño. Así lo confirmaron las mediciones del Operador del Sistema Interconectado Nacional, XM, que revelan un déficit hídrico persistente a pesar de un ligero incremento respecto al 64,03% registrado en abril. Con una probabilidad del 82% de que El Niño impacte en el trimestre siguiente, las autoridades y gremios del sector advierten que, de no alcanzar el umbral recomendado antes de agosto, el país podría enfrentar restricciones en el suministro eléctrico y un alza en los costos que ya comenzó a ser calculada por la Asociación Colombiana de Generadores de Energía Eléctrica, Acolgén.

De los 23 embalses principales que monitorea XM, catorce se encuentran por debajo del umbral crítico y diez no alcanzan siquiera el 70% de su capacidad, una situación que se agrava por el hecho de que Antioquia, la región que aporta el 46,33% de la generación a la red nacional, registra niveles particularmente bajos. En Bogotá, no obstante, la gerente general de la Empresa de Acueducto y Alcantarillado, Natasha Avendaño, intentó transmitir tranquilidad al señalar que el sistema Chingaza ya supera el 50% de almacenamiento y cuenta con más de 21 millones de metros cúbicos por encima de la curva guía, además de 37 millones de metros cúbicos adicionales en el embalse Chuza. Sin embargo, las cifras agregadas del sistema interconectado reflejan una realidad más compleja: los aportes hídricos durante mayo apenas alcanzaron el 72,26% del promedio histórico, lo que evidencia una baja pluviometría que, sumada a la inminente llegada de El Niño, mantiene al borde del colapso a la matriz energética colombiana, que depende en un 86,75% de fuentes renovables, principalmente hidráulica.

Frente al panorama, la presidenta de Acolgén, Natalia Gutiérrez, afirmó que el eventual alza tarifaria no debería afectar más del 9% de la factura de los usuarios, y subrayó que “el costo de no actuar es mayor”, en referencia a la propuesta de encender plantas térmicas para preservar el agua de los embalses. El Ministerio de Ambiente, por su parte, alertó que el fenómeno de El Niño programado para la segunda mitad de 2026 podría ser incluso más severo que el de 2023-2024, lo que eleva la urgencia de medidas inmediatas. La exdirectora de Asoenergía, Sandra Fonseca, fue tajante al declarar que “hoy el sistema se encuentra en una situación crítica, en un escenario de alerta temprana, y en cuestión de semanas podría entrar en una alerta completa”. Su advertencia se sustenta en que, sin lluvias suficientes, la capacidad hidráulica se reduciría drásticamente, aumentando la dependencia de fuentes no renovables como el gas importado y el carbón, que en abril ya promediaron 31,86 GWh diarios entre ambas fuentes.

El Gobierno nacional ha advertido que encender las plantas térmicas, tal como propone Acolgén, implicaría un incremento en las tarifas debido al mayor costo de estos combustibles, aunque también reconoce que la alternativa de no hacerlo podría precipitar un racionamiento eléctrico. Mientras tanto, la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá implementó ajustes operativos, como el incremento del tratamiento en la planta Tibitoc, para optimizar el abastecimiento de agua en la capital. La necesidad de alcanzar el 80% de llenado de los embalses antes de agosto es una meta que, de no cumplirse, dejaría al país expuesto a un segundo semestre de 2026 marcado por la incertidumbre energética, el aumento de tarifas y el riesgo de apagones que, según los expertos, podría superar la intensidad de la crisis vivida en el periodo 2023-2024.

«Podemos estar tranquilos con el nivel de abastecimiento y la capacidad que tiene actualmente el sistema Chingaza, que ya supera 50%»

Natasha Avendaño, gerente general Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá

«El alza no debería afectar más del 9% de la factura. El costo de no actuar es mayor»

Natalia Gutiérrez, presidenta de Acolgén

«Hoy el sistema se encuentra en una situación crítica, en un escenario de alerta temprana, y en cuestión de semanas podría entrar en una alerta completa»

Sandra Fonseca, exdirectora de Asoenergía

Sigue leyendo