Médico colombiano sugiere cáscara de naranja para combatir ansiedad nocturna

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El médico colombiano Oswaldo Restrepo, reconocido divulgador de salud en su canal de YouTube, ha compartido en redes sociales un método casero que, según su explicación, podría reducir la ansiedad nocturna y mejorar el sueño mediante el uso de la cáscara de naranja. La técnica consiste en pelar una naranja, doblar la cáscara con fuerza cerca de la nariz para liberar el aceite esencial que contiene limoneno, y respirar profundamente inhalando el aroma durante dos minutos antes de acostarse. Restrepo recomienda repetir este ritual todas las noches durante una semana para obtener resultados en casos de estrés nocturno y ansiedad leve.

El especialista detalla que el efecto no proviene del aroma suave, sino del aceite esencial concentrado que se libera al romper las glándulas de la cáscara. Ese aceite contiene limoneno, un compuesto que, según Restrepo, reduce la actividad de la amígdala cerebral, la zona encargada de la respuesta de alerta. «Cuando el limoneno de la cáscara de naranja reduce la actividad de la amígdala, el cuerpo recibe la señal: no hay peligro y empieza a relajar. El corazón baja el ritmo, la respiración se hace más profunda y lenta, los músculos se aflojan y el cortisol baja», explicó el médico. La disminución del cortisol favorecería además la producción de melatonina, la hormona que regula el sueño.

«El potente efecto de oler cáscara de naranja antes de dormir no es por el aroma. Tome una naranja, pele la cáscara, doble la cáscara cerca de su nariz con fuerza para que salga el aceite. Respire profundo, inhalando el aroma durante dos minutos. Haga esto antes de acostarse todas las noches durante una semana».

Oswaldo Restrepo, médico divulgador de salud

Restrepo también precisó la técnica de respiración que potencia el efecto: «Inhale cuatro segundos, retenga la respiración otros cuatro segundos y exhale en seis segundos, lentamente, mientras va oliendo la cáscara. Eso activa el sistema nervioso parasimpático, el que calma nuestro organismo». La recomendación está dirigida especialmente a personas que sufren ansiedad leve nocturna, caracterizada por opresión en el pecho, respiración acelerada, pensamientos repetitivos y dificultad para relajarse debido al estrés y al aumento del cortisol. Sin embargo, el médico fue enfático en que este método no sustituye tratamientos médicos ni psicológicos para la ansiedad clínica severa.

«Esto no es un tratamiento para ansiedad clínica severa. No reemplaza ninguna terapia, no reemplaza medicamentos si ya se los han ordenado. Es una herramienta para ansiedad leve, para estrés nocturno», aclaró Restrepo. Además, advirtió que antes de emprender el protocolo se debe descartar cualquier problema cardíaco, como dolor irradiado al brazo izquierdo, mandíbula, espalda o cuello, sudor frío, náuseas o dificultad severa para respirar. «Descarte el corazón primero, siempre antes de emprender este protocolo», insistió.

Como contexto adicional, el médico mencionó algunos errores comunes que empeoran la ansiedad nocturna, como consumir café después de las 3 de la tarde, beber alcohol antes de dormir y mantener una respiración acelerada. También recomendó reducir el uso de pantallas y redes sociales durante la noche, hacer ejercicio físico y escribir pensamientos o preocupaciones antes de acostarse. La propuesta de Restrepo se suma a otras estrategias no farmacológicas para mejorar la calidad del sueño, aunque siempre con la advertencia de que no reemplaza la atención profesional cuando se requiere.

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