El soldado Carlos Fernando Mancilla Becerra, miembro del Batallón de Alta Montaña N.°4, fue hallado sin vida en la madrugada del 26 de mayo dentro de las instalaciones del Batallón de Instrucción, Entrenamiento y Reentrenamiento (Biter) N.°29, ubicado en el corregimiento El Estrecho, municipio de Patía, en el sur del Cauca. El cuerpo del uniformado presentaba heridas en la región occipital y facial, además de una laceración en el lado derecho de la nariz, y fue encontrado mientras cumplía labores de centinela en una de las garitas del batallón. Hacia las dos de la madrugada, la Policía notificó al Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía, que se desplazó hasta el lugar para realizar la inspección técnica del cadáver y recopilar pruebas y testimonios. Las primeras hipótesis apuntan a que el soldado habría accionado su arma de dotación, aunque la causa exacta del deceso será determinada por los forenses en el marco de la investigación que adelanta la Fiscalía.
La muerte de Mancilla Becerra se registra en una zona de alta conflictividad, el sur del Cauca, donde opera el frente Carlos Patiño de las disidencias de las Farc. Precisamente, en lo corrido de 2025, las autoridades han neutralizado 335 artefactos explosivos improvisados en el departamento, mientras que en zona rural de Caldono fueron destruidos de manera controlada ocho explosivos artesanales. El complejo panorama de seguridad en el Cauca incluye también los ataques perpetrados contra el Ejército en el marco del Plan Democracia, que han dejado un saldo de un suboficial, siete soldados profesionales y un soldado regular muertos, además de siete militares heridos. A esto se suman los enfrentamientos entre comunidades indígenas Nasa y Misak en el municipio de Silvia, que han causado la muerte de siete indígenas —cinco Misak y dos Nasa— y dejado 110 heridos.
Contexto de violencia en el suroccidente colombiano
La muerte del soldado ocurre, además, en medio de operaciones militares y un momento particularmente tenso en el departamento. El Batallón Biter N.°29, ubicado en el corregimiento El Estrecho, es una unidad clave en la instrucción y entrenamiento de tropas, y su presencia en la zona busca contrarrestar las acciones de los grupos armados ilegales. No obstante, no es el único hecho violento reciente que involucra a la Fuerza Pública en la región. En un incidente separado, aunque ocurrido en Guaviare y no en el Cauca, una unidad militar que se movilizaba entre La Macarena y Puerto Cachicamo fue atacada, resultando en la muerte de cuatro soldados y dejando a otros cinco heridos. Las autoridades continúan recabando información para esclarecer las circunstancias exactas de la muerte del soldado Mancilla, mientras la comunidad militar y los habitantes del sur del Cauca esperan respuestas en medio de una espiral de violencia que no cesa.












